LAS CONMEMORACIONES

Semana de catarsis colectiva
Con una mezcla de emoción y patriotismo, EEUU vivirá esta semana una auténtica catarsis colectiva, en una larga cadena de actos en conmemoración del primer aniversario de los peores atentados terroristas de la historia

AGENCIAS

En todo el país, instituciones del Gobierno, ayuntamientos, escuelas, bibliotecas, museos, iglesias y empresas han programado actividades de todo tipo, como ceremonias, conferencias, encuentros literarios, charlas o debates.

La Casa Blanca ha anunciado una serie de actos en honor de las víctimas y del personal de rescate, que incluyen una ceremonia en el Pentágono, el 11 de septiembre, a la que asistirán unos 2.000 familiares de las víctimas de los atentados en Nueva York, Washington y Pensilvania.

Ese mismo día, el arzobispo anglicano y Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu participará una ceremonia religiosa en la Catedral Nacional de Washington con líderes budistas, hinduistas, islámicos, judíos y cristianos.
La organización sin fines de lucro "Héroes de EEUU por la Libertad" realizará este miércoles un acto en el que participarán medallistas olímpicos, políticos, militares y artistas.

La conmemoración de los atentados mantiene fresca en la memoria de los estadounidenses esa mañana soleada de fines de verano cuando tres aviones secuestrados fueron estrellados en Washington y Nueva York, un cuarto cayó en Pensilvania, y las Torres Gemelas se derrumbaron, con un saldo total de más de 3.000 muertos.

"Ese trágico día perdimos a tres de nuestros estudiantes", dijo Eugene Tobin, presidente del colegio universitario Hamilton, en Nueva York, cuya institución hará sonar una campana el 11 de septiembre a las 10.29 de la mañana, hora en que colapsó la segunda torre del World Trade Center.

Muchas empresas también conmemorarán esta fecha, como el fabricante de automóviles Ford que mucho antes del aniversario pidió sugerencias a sus empleados. "Ese día afectó a todas las personas de diferentes maneras", dijo una portavoz de Ford, Ann Marie Gattari.

Agregó que los empleados de esa firma dedicarán parte de su tiempo de trabajo en una serie de actos conmemorativos, como campañas de donación de sangre, siembra de árboles, oraciones al aire libre y actividades de recaudación de fondos.

Un gran número de libros, que dividen la vida en un antes y un después de los atentados han sido publicados con motivo de este primer aniversario del 11-S.

Uno de los ellos, "Una nación desafiada: una historia visual del 11-S y sus repercusiones", está basada en una sección del diario The New York Times, que ganó un premio Pulitzer tres meses y medio después de los ataques.

En textos, gráficos y 250 fotos a color, el libro cubre la preparación de los secuestradores, la reacción del mundo, las labores de rescate y recuperación, los servicios en memoria de las víctimas, los detenidos en Guantánamo (Cuba), la derrota de los talibanes, la búsqueda de Osama bin Laden y las cartas con ántrax.

La Biblioteca del Congreso ha anunciado la exposición "Testigos y respuesta" con la muestra de objetos e imágenes relacionadas al 11-S. "Es natural tener algo simbólico y estar cerca a ese evento histórico", dijo el director de exposiciones del Museo Estatal de Nueva York, Mark Schaming.

Para los inmigrantes, las celebraciones también ofrecen un momento de reflexión sobre cómo ha cambiado el país tras los sucesos del 11-S. "Creo que hay una saturación de cobertura, para algunos justificada dada la magnitud de los atentados. Sólo lamento que la lucha antiterrorista ha generado un ambiente anti inmigrante", dijo a EFE José Ventura, un emigrante salvadoreño.

"Estados Unidos tiene derecho a conmemorar y a defenderse, pero la raíz del problema no somos los inmigrantes. Si no se arregla el descontento contra EEUU, siempre van a haber terroristas", señaló.

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