Dos autobuses de las nuevas líneas puestas en servicio por Israel para uso exclusivo de los trabajadores palestinos que se trasladan desde Cisjordania a Tel Aviv fueron quemados el lunes por la noche. El ataque se produjo en la localidad de Kafr Qassem el mismo día en que se inauguró la línea, criticada como un intento de «segregar» a los viajeros árabes. Durante toda la jornada se produjeron protestas por la imposibilidad de utilizar el servicio israelí habitual, según informaciones del digital Ynet.

