En España hay seis provincias que no programan toros pero tienen medio centenar de centros en los que se aprende la tauromaquia
La comunidad de La Rioja es una de las pocas que no cuenta con ninguna
Los toreros 'ricos', y sus amistades profesionales, son profesores de sus hijos. El resto de matadores y banderilleros salen de las escuelas taurinas que proliferan en España y Francia. Más de 50 y la mitad federadas. La extremeña tiene hoy un puñado de toreros en las ferias. Matadores del escalafón salieron de las de Madrid, otros de Salamanca, los hay de Valencia, Sevilla, Camas, Nimes y Arnedo.
En estos centros de enseñanza torera, se controlan los estudios académicos de los alumnos, se aprende la técnica del toreo, diversidad de suertes, reglamento, posturas y maneras para pasar a practicar con becerras y terminar matando novillos sin picadores. Todo con la dirección de los maestros, profesionales retirados.
La Rioja, hoy, sólo podría hablar de dos criaturas con balbuceos para ser toreros. Andarán por los 8 años y hasta los 16 no podrían 'tirar de espada', según reglamentación. Una reside en Calahorra o San Adrián. Se trata de Alberto Donaire, hijo de José un chaval de buenas maneras al que ayudó Pepe Rioja y llegó cerca. Da gusto verlo andar, mover los trastos a su medida, salirse de las suertes… componer la figura y evolucionar. Un torerazo en miniatura.
El otro crío, de similar edad pero más niño en constitución, es el hijo de Blas Fernández Sesma 'Gallito de Alfaro'. Según su padre, que está loco por ver una escuela taurina en La Rioja para venirse, tiene afición pero nada más. Entrena. Les queda mucho aunque haya los clásicos legos que andan tonteando con los nombres de las criaturas.
Estos centros docentes los patrocinan diputaciones o similares de forma oficial. Salamanca, con Juan José, Ignacio Sánchez y José Ramón Martín en el tema docente, cubre con los alumnos festejos sin picar de la provincia. Alternan con otras escuelas federadas, realizan muchos tentaderos, aunque ahora está la cosa más difícil pues los ganaderos cobran por las vacas, y el último año tuvieron 67 alumnos que entrenaron con cientos de vacas. 14 toreando erales y añojos.
Disponen de unos 40.000 euros que con alquileres y adquisición de algunos ejemplares sube más. Pero benefician a los pueblos de la provincia y cubren festejos de feria de ganado y similares.
En La Rioja hay toreros en ejercicio y retirados. Plazas cubiertas, mayoría de los recintos institucionales y uno piensa en jóvenes que se ilusionarían por entrenar con Urdiales, El Víctor, Carra, El Javi, Pérez Vitoria… ¿Por qué no iba a progresar un torero novicio y riojano?
Lo demás, milongas
Todo lo demás, sobre promoción y tal acaba en milonga. Pura magarza y pamplina. La escuela, el campo, la práctica reglada... es la forma de crear toreros nativos y sembrar afición en la base. Debemos hacer algo más que reuniones, tertulias y reglamentos.
Los ganaderos 'echan' vacas a toreros importantes o a los que les llevan toros y novillos. En Arnedo se lidian seis novilladas y una corrida. Y en Nájera, Calahorra, Alfaro, Rincón… compran encierros y los pagan. ¿Qué diremos de los Chopera, empresarios de Logroño y otras ferias que tienen ganadería en el campo charro? Todos podrían echar una mano a los 'escolares' porque a todos repercutiría su doctorado. El ganadero Briones ya lo hace y Carlos Lumbreras. Los clubes y algunos taurinos 'con fuerza' en algunos predios ganaderos ayudarían.