Las tres reuniones que el equipo de gobierno y el comité de empresa del Ayuntamiento vitoriano mantuvieron entre el lunes y el miércoles no resultaron suficientes para frenar la huelga convocada en los puestos de oficiales de control. Los trabajadores han iniciado esta mañana el parón de manera que todos los centros cívicos han quedado cerrados como protesta contra el plan impulsado por el Gabinete Maroto para reformar el modelo de atención ciudadana en busca del ahorro económico. El proyecto provocó a finales de noviembre la misma reacción entre las empleadas del 010, que colgaron los teléfonos de información durante dos meses hasta que PP y PNV aseguraron en la presentación de las Cuentas pactadas para 2013 que se mantendrían sus plazas hasta final de año.
En la rueda de prensa del comité de trabajadores del Ayuntamiento celebrada esta mañana, la presidenta del comité Mónica Gomez de Segura ha señalado que la huelga "está teniendo un seguimiento del 100%". Según Gómez de Segura son tres los motivos principales que les han llevado a la huelga " la defensa del empleo, el mantenimiento de las condiciones laborales y la lucha contra la imposición del plan del PP". Para terminar, ha añadido que "la huelga será indefinida, y la culpa de que los ciudadanos no puedan acudir a los Centros Cívicos es de Maroto".
El concejal de Hacienda Manu Uriarte también ha comparecido esta mañana ante los medios para hablar sobre la huelga afirmando que "no hay motivo para la huelga, el paro es una medida desproporcionada ya que no peligran puestos de trabajo". Ademas, ha añadido que " no es verdad que estén cerrados todos los centros cívicos, ya que cuando los piquetes se van, los centros se vuelves a abrir".
Con respecto a los contratos de programa, la oferta que se ha realizado al comité de empresa es posponer su fecha de revisión al 31 de diciembre de 2014 y, tras la evaluación del plan, consolidar las plazas en la RPT, si han obtenido la certificación CAITB.



