Luján Argüelles ha pasado de una relación idílica a tener una pesadilla con el exjugador de baloncesto Benjamín de la Fuente. La presentadora de '¿Quién quiere casarse con mi hijo?' (Cuatro) ha roto su silencio después de que su exmarido se dedicara a airear los trapos sucios de la pareja en público y le acusara de cosas que, asegura, no son del todo ciertas, como publica el digital 'Vanitatis'. «Iremos a juicio y allí se verá todo», ha zanjado Argüelles.
La celestina de Cuatro recuerda que «estar casado no significa estar maravillosamente bien» y evita criticar a quien fuese su cónyuge: «Todas las personas que han formado parte de mi vida tienen mis respetos y la garantía de que no voy a hablar mal de ellos». Ella fue quien puso fin a tres años de matrimonio con un mensaje de móvil, en el que le anunciaba: «No te preocupes, ya planificaremos en qué condiciones te quedas». A partir de ahí, el tema económico se convirtió en un punto crucial de esta separación que se esperaba amistosa. El exdeportista solicita una pensión complementaria de la presentadora por haberle alejado de su carrera para trabajar en la empresa Lubenpin S.L., donde estuvo unos meses de administrativo. No obstante, 'Vanitatis' apunta que la Federación Española de Baloncesto dejó de tener datos del exbaloncestista en 2009, justo antes de pasar por el altar.
En esta historia también hay una tercera persona, aunque no se trate de un triángulo amoroso. El suegro de Luján Argüelles le avaló en un préstamo contraído el pasado julio. Así que Benjamín de la Fuente le ha exigido que libere a su padre de la deuda, y el mejor medio que ha encontrado para hacer sus reivindicaciones son las redes sociales, porque «es imposible llegar a un acuerdo» con ella. «Lo he intentado por activa y por pasiva. He hablado con familiares y con amigos que tenemos en común, pero es imposible».
La historia está a punto de acabar en un juzgado, pero el exdeportista amenaza con contarlo todo en Twitter o en una entrevista: «Solo se conoce el 1% de la historia». Luján tiene su propio 'reality' en casa y solo lleva unos cuantos programas.