El chapuzón diario de los miles de usuarios de las piscinas municipales vitorianas sigue regalando una gélida sorpresa. Pese a que el Ayuntamiento advirtió hace quince días que el enfriamiento del agua se debía a «un problema técnico», la anomalía aún no se ha solucionado. Lo confirman las numerosas quejas que se mantienen en el buzón ciudadano, que apuntan a toda la red de piscinas, y lo sostienen los propios usuarios a pie de calle: nada ha cambiado.
Paqui lo sabe demasiado bien, porque en San Andrés cuesta entrar en calor. «Nadando aguantas, pero nada más meterte y las dos primeras vueltas, ojo, es complicado. Luego, una vez que empiezas, el cuerpo se va acostumbrando», describe esta usuaria. Y es que el primer contacto con el agua es un abrazo helado que empieza a acumular recelos. «Hemos oído que lo ponían así de bajo para economizar, porque se ahorra bastante. Un día que le pregunté al chico, me dijo que antes estaba en 27 grados y ahora está en 25,5 ó 26», añade Gregorio Fernández, otro nadador de San Andrés. Una de sus compañeras va más allá a la hora de hablar del tema. «Ya he puesto varias reclamaciones porque noto que el agua siempre está fría. Ha habido días de no podernos duchar, de tener que salirme de la piscina porque me entraba un dolor en la espalda de lo fría que estaba. Y voy a Abetxuko a hacer gimnasia y pasa igual en la ducha», denuncia.
También hay quien le resta importancia, como Ángel, que tras unos largos en Ibaiondo reconocía a EL CORREO que «se puede aguantar perfectamente. Al menos, es lo que creo. Al principio lo notas, pero te haces un largo y ya está». Pero él también piensa en las personas mayores, «que lo aguantan peor», y por eso «agradecería que lo pusieran como antes, por el 'shock' ese del principio». Su compañero Demetrio opina igual. «Vengo todos los días y es acostumbrarse, aunque preferiría que volviesen a la temperatura de antes porque hay gente que no aguanta tanto el frío», razona.
Queja en comisión
La polémica por la temperatura del agua volvió a protagonizar ayer la comisión municipal de Servicios a la Ciudadanía. La edil de Bildu Iratxe López de Aberasturi denunció el retraso en solventar ese problema técnico y puso en duda este argumento «porque tenemos constancia de que hubo una reunión en la que se habló de este tema, en la que se preguntó cuánto se podría ahorrar bajando diferentes grados. Y como sabemos que eso se planteó, queremos saber si el gobierno del PP ha dado instrucción de bajar la temperatura de las piscinas», demandó la concejala abertzale.
El responsable del área, Alfredo Iturricha, negó este extremo y recordó que «es un número muy pequeño de quejas comparado con el número de usuarios que van todos los días a las piscinas, que son miles. Y la queja se repite años atrás. Pero las piscinas están a la temperatura que marcan los decretos. Es más, están por encima de la media de lo que marca la legislación».