La carrera musical de Kiko Veneno ha discurrido como el Guadiana a lo largo de casi cuatro décadas. Desaparecido durante largas temporadas, el singular compositor y cantante resurge siempre avalado por su avasalladora originalidad. Fundador del mítico grupo 'Veneno', este genuino creador sin ínfulas que no ha dejado de tender puentes entre la copla y el rock vuelve a dar el cante con 60 años cumplidos. A una edad en la que muchos atisban la jubilación, Kiko Veneno acelera y disfruta de una dulce y activa madurez bendecida ayer con un Premio Nacional que le reconoce como uno los pilares de la música popular española en el último medio siglo. La noticia le pilló «tomando unas birritas».
Kiko Veneno era distinguido junto a otros dos músicos de distintas generaciones e intereses: Jesús Torres y Javier Perianes, 'clásicos' que compartieron los galardones que concede cada año Cultura en las categorías de composición e interpretación. Cada uno de ellos está dotado con 30.000 euros. En el caso de Veneno se premió la «calidad poética» de su indesmayable ingenio musical.
Poco acostumbrado a los premios institucionales, el autor de 'Joselito' y 'Lobo López' se ha movido siempre en la periferia de la industria y al margen de los dictados comerciales. Hijo de militar y ama de casa, José María López Sanfeliu nació en Figueras (Gerona) en 1952. Pasó su infancia en Cádiz y reside en el sur desde su adolescencia, con Sevilla como base operativa. Allí cogió «ritmo musical y vital» y armó su primer lío con otros pájaros de mucha cuenta musical, los hermanos Raimundo y Rafael Amador.
Estudió Filosofía y Letras y viajó por Europa y Estados Unidos para asistir a conciertos de artistas que forjaron su estilo, como Frank Zappa y Bob Dylan. Todo sin dejar de tender puentes y dar vueltas de tuerca al flamenco. En 1975 conoció a los hermanos Amador, futuros Pata Negra, con los que formó el grupo Veneno, título además del primer disco del trío. Una grabación de escasa repercusión en su momento pero considerada hoy fundamental para la música española. En 1979 colaboró en otro disco mítico, 'La leyenda del tiempo', de Camarón de la Isla, en el que firmó temas tan memorables como 'Volando voy'.