Al camino de espinas que tiene que recorrer una familia tras ser desahuciada le va a llegar en breve un pequeño alivio. De momento no se ha 'inventado' nada para que puedan permanecer en sus casas, ni tampoco para que, una vez que son obligados a abandonar el piso, dejen de abonar la deuda que tenían contraída con el banco o caja de ahorros. Al menos, los desahuciados se librarán de pagar el llamado impuesto de plusvalía cuando se subaste su vivienda. Si no cambia nada, en pocos meses, la obligación de abonar este tributo en los tres territorios vascos recaerá en la entidad financiera o en la persona física o jurídica que se adjudique la vivienda.
El lunes aprobaron tal decisión las Juntas Generales de Álava y en breve se llevará a cabo en Gipuzkoa. No existe fecha concreta para su tramitación y aprobación, pero todos los grupos se muestran a favor de la modificación normativa para que ese impuesto no recaiga en la persona desahuciada. De hecho, el PSE registró ayer una proposición de norma foral al respecto y el PNV hizo lo propio con una propuesta de resolución. La Diputación guipuzcoana, por su parte, anunció a finales del año pasado su intención de modificar esta norma, aunque Bildu todavía no ha ultimado los detalles de la iniciativa. Mientras tanto, en las Juntas de Bizkaia, PNV, PSE y Bildu preparan iniciativas similares, según fuentes consultadas.
En la actualidad, el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, más conocido como plusvalía, se tributa en los ayuntamientos, que se benefician del incremento del valor del inmueble, pero se regula desde las diputaciones forales.
Tras conocer la iniciativa de las Juntas, desde la plataforma ciudadana Stop Desahucios la calificaron de positiva, ya que es «una de las reivindicaciones» del colectivo. «No puede ser que ese impuesto se le estuviera cobrando al desahuciado en lugar de al banco que se adjudica la vivienda», explicaron. La iniciativa de los grupos junteros se suma al plan que impulsa el Gobierno vasco, que incluye un programa de mediación entre las entidades financieras y los afectados para minimizar los efectos del desahucio. Kutxabank, Caja Laboral, Iparkutxa, Caja Rural, BBVA, CAN Banca Cívica, Banesto, Sabadell Guipuzcoano, Banco Pastor, Banco Popular, Ibercaja, Nova Galicia, Bankia y Caixabank ya han mostrado su disposición a sentarse a negociar para llegar a un acuerdo, aunque todavía no se puede hablar de fechas.