El Mirandés jugará este próximo domingo a partir de las 17.00 horas ante el Sestao la jornada 25 del campeonato regular, es decir que afrontará ya el último tercio de Liga, los tres últimos meses, y lo hará con una puntuación de 2,1 puntos por partido jugado. La media, espectacular, con la que comenzó su andadura en agosto de 2011 se mantiene tras los 24 primeros encuentros; sus 50 puntos actuales en esos duelos así lo revela.
Además, el Mirandés ha encajado diez, es decir, otros tantos menos que su inmediato perseguidor, la Ponferradina, lo que se traduce en que deben pasar más de dos partidos para que los rojillos encajen un tanto.
Lo más significativo, dos meses después y una vez pasado todo el recorrido copero, es que la tropa de Pouso sigue siendo como la que menos goles ha encajado del fútbol nacional, en todas sus categorías. Ni en Primera, Segunda, Segunda B y Tercera hay un solo equipo con menos tantos recibidos. El único que iguala el registro de diez dianas es el Arroyo, perteneciente al Grupo XIV de Tercera, el extremeño.
En su categoría, la más fiable sin duda a la hora de hacer comparaciones, el Real Madrid Castilla, líder del Grupo I, acumula 21 en contra; el primer clasificado del III, el Atlético Baleares, contabiliza 22 y el Cádiz, la escuadra que encabeza el IV, tiene 16.
Este es un factor fundamental, defender mediante la posesión de la pelota y con una presión asfixiante cuando se pierde, que explica que el Mirandés haya ganado casi el 60%, en concreto el 58% de encuentros disputados en la Liga. En una división en la que prima el equilibrio y la extrema igualdad entre los contendientes tampoco es de desdeñar.
En cuanto al aspecto realizador, sus 31 goles a favor revelan que obtiene 1,2 por choque jugado. En este capítulo es superado por Ponferradina, Amorebieta, Alavés, Sestao, Osasuna B y Salamanca. Con la disputa de la Copa y ante tanto partido jugado de manera continua ha prevalecido la seriedad y la sobriedad del equipo, sin perder sus señas de identidad, para mantener el tipo.