Desempeñar mejor el trabajo y reducir el gasto público. Éstos son los dos objetivos que persigue el plan de racionalización del personal de la Diputación aprobado ayer por el Gabinete De Andrés, y que se pondrá en marcha en las próximas semanas.
La iniciativa busca redistribuir a los funcionarios forales para conseguir «un uso más eficaz de los medios humanos disponibles», ya sea en los mismos departamentos en los que realizan su labor o en otros con una mayor carga de trabajo. La actual situación económica, que impide, a juicio del diputado general, Javier de Andrés, cubrir las vacantes por jubilaciones y sustituir las ausencias de los titulares en los puestos, obligaba a elaborar un plan «para asegurar que el trabajo que desarrollaban las personas que ya no están en sus lugares sea desempeñado por el resto del personal empleado».
En cualquier caso, como recordó el máximo responsable foral, esta situación, que en principio solo se aplicará este año y en 2013, «no implica nuevas tareas y funciones de forma automática para los funcionarios, pero sí posibilitará que empleados públicos desarrollen otras misiones y tareas diferentes o complementarias a las que hasta ahora realizaban». Éstas, continúa, no serán diferentes a las que hasta ahora realizaban otros compañeros de su misma categoría.
Un ejemplo puede servir para ilustrar en qué situaciones se aplicará este plan de racionalización: Si en una unidad administrativa la carga de trabajo disminuye, ya sea por temporalidad, porque se han reducido los proyectos, contrataciones o subvenciones, se puede exigir a los empleados que por horas, días, semanas o meses pasen a desempeñar tareas propias de su categoría en otras unidades administativas. «Se trata de conseguir un uso eficiente», recalcó De Andrés.
El diputado general comprende que esta medida cause «preocupación» entre los más de 900 funcionarios de la Administración provincial. «Los trabajadores ya han sufrido congelaciones en sus sueldos -la última este año- y hay que reconocer que han hecho sacrificios que, por otra parte, han contribuido a resolver los problemas. Pero este plan es razonable y justo, y se llevará a cabo sin causar perjuicios», avanzó.
Medidas de recorte
De hecho, la plantilla de la Diputacióbn ya ha realizado varias concentraciones frente al Palacio de la Provincia para protestar por la política de recortes. La última se desarrolló ayer por la mañana.
A partir de ahora, cada departamento de la institución debe elaborar un informe propio con sus necesidades de personal para, dentro de unas semanas, poder llevar a cabo la redistribución de los trabajadores.
Este plan persigue reducir el gasto público y se une a otras medidas en este sentido ya tomadas por el Gabinete De Andrés. Entre ellas destacan la congelación de los sueldos, la supresión o recorte de programas temporales y la reducción de diputados forales y de altos cargos y personal eventual de confianza.