El casi centenario funicular de Artxanda «goza de mejor salud que nunca». Alrededor de 565.000 personas utilizaron el año pasado el medio de transporte que conecta el monte bilbaíno con el casco urbano, lo que supone un crecimiento del 8%. El área de Circulación y Transportes hace un balance «muy positivo» del incremento. «Los datos demuestran que a este vehículo le queda todavía mucho futuro por delante», aseguró ayer el concejal Asier Abaunza.
Además de confirmar el buen funcionamiento del servicio, las cifras señalan que «Artxanda tiene cada vez más tirón entre los ciudadanos, que gracias al funicular pueden desplazarse hasta una zona verde en la que disfrutar de su tiempo libre», añadió Abaunza. Octubre, «debido a las excelentes condiciones climatológicas», fue el mes en el que más personas hicieron uso de este medio de transporte, con un llamativo incremento de viajeros del 36% respecto al ejercicio anterior. Le siguieron de cerca junio y agosto, con más de 50.000 usuarios cada uno.
El creditrans sigue siendo el billete preferido por los ciudadanos -lo utilizaron el 57%- para completar su ascenso al balcón de la villa en el convoy. Abaunza destacó además que la autorización de la entrada de perros en los tradicionales vagones rojos «ha supuesto un importante incremento de viajeros, que suben al monte para pasear con sus mascotas».
18 ascensores en la ciudad
El balance del ejercicio de 2011 también se saldó con 11 millones de usuarios en los 18 ascensores municipales repartidos por Bilbao para salvar los desniveles que provoca la orografía y mejorar la accesibilidad de los ciudadanos. El de Rekalde, que alcanzó un total de 407.760 usuarios, fue el elevador más demandado por los vecinos, seguido de cerca por el de Amezola, con más de 370.000. El Ayuntamiento inauguró tres nuevos equipamientos de este tipo a lo largo del año pasado -los de Tutulu, Iturribide y Trauko en junio y el del Museo Arqueológico del Casco Viejo en octubre- que propiciaron un aumento de viajeros en los últimos meses del año.