El sindicato CGT-Burgos inició ayer sus movilizaciones contra la reforma laboral con una concentración del personal del Hospital Comarcal Santiago Apóstol a las puertas del complejo sanitario. Alrededor de 80 personas participaron en un acto reivindicativo en el que se expresó también el rechazo a la ampliación de jornada laboral en 2,5 horas, que contempla el proyecto de Ley de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras y el Plan de Racionalización del Gasto Corriente previsto por la Junta de Castilla y León.
Los médicos entienden que el problema, más allá de la ampliación, es la distribución de ese tiempo sumado, ya que podría suponer que se encadenasen demasiadas horas seguidas. Ese es uno de los argumentos que, por ejemplo, sostienen desde el sindicado de médicos CESM, que ya ha convocado para el día 28 la primera jornada de huelga contra las medidas que implantará Sacyl -el 29 está previsto que se sometan a votación las enmiendas en las Cortes de la normativa que modificaría las actuales condiciones laborales-.
La concentración de ayer es el preámbulo a otras que la CGT ha impulsado para hoy en el hospital de Aranda y mañana ante las puertas del General Yagüe de la capital burgalesa, según informó ayer a Efe la secretaria provincial de esta formación, Piedad Manjón. Otra de las protestas programadas tendrá lugar ante la sede de la Subdelegación del Gobierno en Burgos (para el martes 21). Al día siguiente, según CGT tendrá lugar una manifestación que recorrerá las calles de Burgos.
Pagar la crisis
El secretario de Acción Sindical del sindicato, Néstor Cerezo, sostuvo ayer que «la última reforma laboral -cuyas medidas fueron desveladas por el Gobierno de Mariano Rajoy el pasado viernes- no es algo aislad, si no parte de una estrategia por la que se pretende que sena los trabajadores los que paguen las consecuencias de la crisis, con la pérdida de derechos sociales». La reforma contempla un abaratamiento del despido que pasa de los 45 a los 20 días si tiene la condición de objetivo y a los 33 si se considera improcedente.
En su opinión, el cambio en el reglamento laboral no busca resolver el problema del desempleo «sino conseguir mayores beneficios para los empresarios». Cerezo criticó ayer la postura de los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CC OO, porque «han renegociado y rebajado las condiciones laborales en conversaciones con los mismos a los que ahora dicen que quieren enfrentar». En este sentido, el secretario de Acción Sindical de CGT expresó sus «dudas» respecto a la voluntad que tendrían ambas formaciones de «promover una movilización sostenida contra la reforma laboral».