Madre, padre e hijo cumplirán una condena de un año y medio de trabajos en beneficio de la comunidad tras conmutar la pena carcelaria, ya que todos contaban con antecedentes penales anteriores y el padre cometió delitos posteriormente. La sentencia condena a I.M.D., madre, L.A.V., padre, y S.A.M., hijo, como autores criminales y civilmente responsables de un delito de robo con violencia.
La madre, acompañada de una hija menor de edad, entró en 2005 en un supermercado de Logroño con el fin de sustraer algunos artículos. Vigilada de cerca por los empleados, que ya conocían acciones similares anteriores, el vigilante del negocio pidió a I.M.D. que le acompañara para revisar los productos que le habían visto esconder entre sus ropas.
La mujer se negó y pidió a su hija que llamara a su esposo que la esperaba afuera. Su hijo S.A.M. y su esposo L.A.V. entraron en la tienda para agarrar al vigilante intentando hacer que ella escapara. I.M.D. consiguió salir del establecimiento y llegar hasta el vehículo que la familia tenía aparcado en la puerta. El vigilante continuó la persecución hasta que padre e hijo lo tumbaron contra el capó del coche. Él consiguió liberarse y abrió la puerta del vehículo y quitó la llave de contacto, al volante del cual ya estaba sentado el acusado L.A.V.
Los golpes recibidos le causaron al vigilante una contusión en el hombre izquierdo y un pinchazo en la región inguinal, que derivó en una hernia por la cual tuvo que ser intervenido. Como secuela le queda una cicatriz de ocho centímetros. El vigilante reclamó por las lesiones. Sin embargo, el supermercado no lo hizo, al haber recuperado los artículos sustraídos por un valor de venta al público de 22,44 euros, entre los que se recuperaron varios paquetes de gulas y un 'niki' de niño.
«Teniendo dos de los condenados antecedentes penales y el tercero condenas posteriores que hacen esperar de él una mayor criminalidad», la condena de un año y seis meses de prisión fue conmutada por el mismo tiempo de trabajo en beneficio de la comunidad.