El fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, recibirá el próximo jueves en Madrid al fiscal superior del País Vasco, Juan Calparsoro, en su primera toma de contacto oficial. Torres-Dulce y Calparsoro abordarán la situación política vasca y el nuevo tiempo abierto sin ETA tras el cese definitivo del terrorismo.
La entrevista se producirá dos días después de que se haga efectiva la retirada de escoltas a la mayor parte de los fiscales en el País Vasco. Calparsoro trasladará a Torres-Dulce algunas inquietudes suscitadas en el colectivo en Euskadi. Los gobiernos central y vasco han coordinado la retirada de la protección individual a los más de 80 magistrados y fiscales que contaban con ella. Sólo la mantendrá la cúpula judicial y fiscal. Entre otros, conservará la vigilancia una docena de cargos que incluye al presidente del Tribunal Superior, los presidentes de Sala de esta institución, los máximos responsables de las tres audiencias provinciales, además del juez decano de Bilbao y el de vigilancia penitenciaria, del fiscal superior y de los fiscales jefe. El drástico recorte fue comunicado en el Palacio de Justicia de Bilbao, en una reunión que contó con la presencia del consejero Rodolfo Ares y el delegado del Gobierno, Carlos Urquijo.
El presidente del Tribunal Superior, Juan Luis Ibarra, asume la rebaja en la «intensidad» de la protección tras el cese de la violencia comunicado por ETA el pasado 20 de octubre, pero se ha mostrado partidario de proteger al juez de vigilancia penitenciaria. En el caso de los fiscales, los representantes del Ministerio Público no tienen que gestionar directamente los asuntos vinculados a los presos de la banda, tarea que recae en manos de la Audiencia Nacional.
Eduardo Torres-Dulce tomó posesión del cargo al frente de la Fiscalía General del Estado el pasado 30 de enero, en un acto institucional celebrado en el Tribunal Supremo con la presencia del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. Torres-Dulce, considerado conservador, mantendrá el jueves con Juan Calparsoro una de sus primeras reuniones con un fiscal superior de una comunidad autónoma. Calparsoro está interesado en trasladarle el diagnóstico que hace el colectivo sobre la situación que afronta el País Vasco sin la amenaza directa de ETA y con el reto de la convivencia aún pendiente.