Único varón de cuatro hermanos, Juan Santos siempre fue un niño inquieto y movido. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Salvatierra y sus primeros pasos profesionales fueron en la empresa Talleres San Miguel de Alegría, realizando labores de producción. Sus responsables apreciaron sus dotes para la electricidad, y le empujaron a continuar con sus estudios en Jesús Obrero. Tras muchos avatares, en 1971 comienza su andadura como empresario al fundar Electricidad San Juan.
Su constancia, dedicación, responsabilidad y auténtica pasión por su oficio merecían un homenaje, y sus colegas decidieron dárselo por sorpresa. La Asociación de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Álava honró este año a Santos y el tributado, que no se esperaba nada, no pudo evitar la emoción rodeado de toda su familia. El acto tuvo lugar en el hotel Ciudad de Vitoria, en el transcurso de la tradicional comida anual que organiza el gremio.
Otro veterano galardonado fue Luis Arrázola, que pertenece al sector desde que era niño. Nació en el seno de una familia dedicada profesionalmente a las instalaciones eléctricas. Su padre, Doroteo Arrázola, allá por los años treinta, fundó lo que con el tiempo llegaría a ser Electricidad Arrázola, en una época en la que apenas sí existían un par de electricistas en la capital alavesa. Luis continuó la saga y aún hoy, con casi 81 años y ya jubilado, sigue interesándose por la salud de su empresa. Aplaudieron al avezado experto Teodoro Cid, presidente de la Asociación de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Álava; Juan Antonio Sánchez Corchero, vicepresidente de SEA; Aitor Otaola, director adjunto del Sindicato de Empresarios de Álava; Txema Corres, vicepresidente de SEA Madera y Mueble; Francisco Paramio, presidente de FENIE; Enrique Manuel Pérez García, delegado vasco de Industria; o Patxi Martínez Lagos, coordinador de la Delegación de Industria del Gobierno vasco; entre otros.
La magia de Patxi Viribay ilustró la sobremesa del concurrido encuentro, en el que también se hizo una mención especial por su trayectoria a la empresa Instalaciones y Montajes Del Valle Aguayo, representada por Francisco Javier Aguayo. La firma ha realizado durante los últimos años una apuesta firme por las energías renovables y en 2010 construyó un centro de investigación y desarrollo en un terreno de 6.000 metros cuadrados situado en el Parque Tecnológico de Miñano. La mayor parte del espacio se ha destinado a construir un campo de pruebas de instalaciones de producción de electricidad fotovoltaica, eólica, hidráulica y de biomasa.
Ovacionaron la distinción compañeros de asociaciones vecinas como Jesús María Gómez, de la Asociación de Guipúzcoa; José María González, de Vizcaya; José Manuel Rodríguez, de León; o Juan José Gómez Arnáiz, de Burgos. También asistieron Ramón Ruiz Cuevas, del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos; Alberto Martínez, del Colegio Oficial de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de Álava; Ignacio y Pedro Barrona, de Electricidad Imalux; Víctor e Iñaki Lizaranzu, de Electricidad Lizaranzu; Juan Carlos Centeno, de Argiluz; Joseba Martínez de Guereñu, de Araba Domotic Sytem; Francisco Tejada, de Electricidad Tejada; o José Angel Díaz de Otalora y Eduardo Argote, de Elektrolau.