Después de varios rebotes, las canastas que se retiraron del parque de Doña Casilda por orden judicial han encontrado su lugar en Abandoibarra. El Ayuntamiento de Bilbao ha decidido construir dos pistas de baloncesto en la zona del paseo cercana al palacio Euskalduna, junto a los juegos infantiles, y espera iniciar las obras este mismo mes. El área de Obras y Servicios cree que ésta es la mejor ubicación para mantener la práctica deportiva al aire libre sin molestar a las viviendas, tras descartar la idea de reubicar las instalaciones en el propio parque.
El pasado mes de octubre se anunció que las canastas se colocarían entre la Pérgola y el Hotel Meliá, una zona apartada de la comunidad de vecinos que denunció el ruido de la cancha pero sin perder la referencia de Doña Casilda. Sin embargo, las autoridades municipales han cambiado de opinión. «Hemos hecho una reflexión sobre el uso de las zonas verdes y pensamos que Abandoibarra es mejor ubicación», afirman fuentes del área que dirige José Luis Sabas. En su opinión, la instalación deportiva afectaría a una zona del parque, la que se amplió con las obras de Bilbao Ría 2000, «donde la gente aprovecha mucho la hierba porque es un espacio agradable, cerca de los árboles y soleado».
En lugar de «perder parte de esa zona verde» se ha optado por abrir hueco a las pistas en «un espacio duro que ya existe», el paseo de Abandoibarra. El polo más próximo al Euskalduna ha ido ganando actividad con la recuperación del quiosco y la apertura de un recinto de juegos infantiles hace un año. La cancha contribuirá a reforzar los usos de esa zona dentro del eje que enlaza el Palacio de Congresos y el Guggenheim. Pero, sobre todo, para los aficionados pondrá fin a un tiempo muerto de dos años y medio. Durante seis meses les dio cobijo el pabellón de La Casilla los sábados y domingos, con un balance de 7.000 usuarios, y también se celebraron campeonatos reivindicativos en protesta por la decisión judicial.
Pavimentos a prueba
Las canastas de Doña Casilda, las más utilizadas de Bilbao, se desmontaron el 15 de octubre de 2009 en ejecución de una sentencia que dio la razón a los vecinos del edificio Lezama-Leguizamón de la Gran Vía. El juez hizo prevalecer el «derecho al descanso» de los residentes tras años de quejas por el ruido que provocaban las canchas, y reprochó al Ayuntamiento que incumpliera sus propias normas. Desde ese momento, Bilbao Kirolak, además de recurrir el fallo, empezó a buscar soluciones alternativas, que han resultado más complicadas de lo que se esperaba. Se ensayaron hasta diez superficies diferentes para mitigar el ruido sin alterar el bote de la pelota y mantener el recinto deportivo en su ubicación original, que durante décadas fue una referencia para los aficionados. Firmes sintéticos, tableros de rejilla y cestas de nailon que finalmente no han entrado en juego.
El Ayuntamiento ha optado por guardar las distancias con el edificio Lezama-Leguizamón e incluso salir del parque, aunque sin alejarse demasiado. Las dos pistas de baloncesto ocuparán 750 metros cuadrados con soleras de hormigón armado -ya no hacen falta materiales especiales- y las obras durarán dos meses y medio. Está previsto empezar antes de fin de mes para estrenar las instalaciones en mayo, tras una inversión de 273.000 euros.
Para abrirles hueco en el paseo, será necesario realizar excavaciones y rellenos para acondicionar el terreno a las nuevas rasantes y reponer el mobiliario urbano y los jardines afectados. También se dotará al recinto de alumbrado, aunque el horario de juego finalizará a las diez de la noche. Para contener las tierras de los jardines, en el perímetro de la solera de hormigón se levantará un murete de medio metro de altura.