Toloño emerge sobre el Valle del Ebro, poniendo límites a la Sierra Cantabria, a 1.271 metros de altura. Y la asociación que se desgajó de Bilibio y tomó el nombre de la cima riojana y alavesa para establecer nuevos horizontes en su apuesta por la naturaleza y la montaña supera todas las alturas después de un recorrido de más de veinte años que inició un puñado de marchadores con ganas de «otras y más cosas» y ahora siguen 314 socios. Tomás-López Davalillo, máximo representante de la entidad, considera que todo esto no deja de ser, en cualquier caso, sino una primera etapa. Confía en que haya muchas más.
-Con todo, es una cifra que revela el respaldo obtenido en todo este tiempo.
-Puede ser aún mayor. Hace ya algunos años que percibimos un goteo que sitúa la lista de asociados al alza.
-Como resultado de qué.
-A mediados de la década pasada se le fue dando impulso a la idea de hacer una salida al mes para afrontar montañas más exigentes con el fin de animar a más gente e incrementar el número de socios. Pronto comprobamos que fue muy buena idea porque desde entonces hemos crecido tanto en número de socios como en asistencia a las actividades que organizamos.
-En un principio fue, y es, Bilibio, asociación decana en Haro. Luego la constitución de la suya. ¿Por qué?
-Todos quienes la fundaron eran miembros de Bilibio, pero tenían otras inquietudes que no consideraban cubiertas y otra manera de entender esta actividad. De ahí que optasen por crear un nuevo club. Maduraron esa idea y fue surgiendo el proyecto hasta que lo llevaron a cabo.
-¿Cómo se empezó a trabajar en aquel momento?
-Se comenzó realizando una salida mensual, y excursiones algún que otro fin de semana en primavera y verano a zonas de alta montaña. Luego alguna actividad extraordinaria de espeleología o escalada, y puntualmente marchas intersociales&hellip Pero poco a poco se fue incrementando la masa social y sentándose unas bases que hicieron más sólida la asociación. Toda la gente que pasó por la directiva fue aportando nuevas ideas y proyectos durante una serie de años.
-Hoy por hoy el plan de trabajo que desarrollan al cabo del año supera, con mucho, los objetivos marcados en origen.
-Es evidente. Desde hace tres años se han incrementado mucho las actividades. Ante la afición que la gente tiene a hacer fotos se optó por realizar una salida al mes como 'Recorrido de Fotografía y Naturaleza' tratando de que sean asequibles para que pueda participar todo el mundo; hace ya mucho que se hacen cuatro salidas de fin de semana y puentes a zonas de alta montaña, sobre todo en Pirineos y Picos de Europa, pero también a Gredos, Sanabria, Sierra de Madrid, Guara&hellip Y se programan recorridos 'en serie' como los 'dosmiles' de la Demanda. La intención es hacer ir haciendo dos recorridos y ascensos a cimas que pasan los dos mil metros de altura. Cuña, Cabeza Parda, Pancrudo, San Lorenzo...
-Pero hay mucho más en su programa actual.
-Sí. Realizamos todos los años una salida a los cañones del Ebro en el norte de Burgos, hemos promovido ocho salida a todas las grandes cimas de la Sierra de Cantabria, se han cubierto varias etapas del sendero de Gran Recorrido GR-11 o Transpirenaica... Y todo ello sin afectar a actividades tan arraigadas como la jornada de montaña y sidrería, otra de playa y montaña, algún recorrido de espeleología, la celebración del 'día del club' en junio recorriendo los parajes de San Felices y comiendo en las campas, y manteniendo por supuesto las Jornadas de Divulgación del Deporte de Montaña y las Jornadas Micológicas.
-Y todo ello dentro de la modestia.
-La asociación no tenía sede al principio, luego fueron sedes limitadas y ahora estamos en las instalaciones de El Mazo con oficinas y almacén. Pero la mayoría de las salidas se siguen haciendo en coches particulares. Y no es ningún problema.