Sergio Lozano, ala cierre del Barcelona y actual máximo goleador de la Liga Nacional de Fútbol Sala, lideró el triunfo ante Rusia y con dos tantos determinantes añadió al palmarés de 'La Roja' su sexto Europeo. El culé salvó a España. Apareció en dos momentos decisivos. Y Luis Amado, providencial, como siempre, en una final muy competida a cuyo sprint se llegó con saturación de emociones. Un tanto a 40 segundos del final forzó la prórroga en la que los del bilbaíno José Venancio lograron hacer claudicar a un sobresaliente adversario ruso.
Rusia vivió de sus dos jugadores clave: Gustavo, el portero, y el ala cierre, Caetano Vagner 'Pula'. Ambos nacidos en Brasil y ahora nacionalizados. Gustavo lo paró casi todo. Pula hizo el 1-0, que llevó el miedo en el cuerpo a España durante gran parte del partido. La final fue intensa. Nunca lo tuvo fácil España, que había ganado hasta la fecha cinco Europeos. José Venancio confió en su espina dorsal -Luis Amado, Jordi Torras y Kike-, tres jugadores fantásticos de gran recorrido y trayectoria. Siempre valientes en las grandes citas. Una mezcla interesante, de tipos expertos con gente de nueva ola como Rafa Usín, Miguelín, Aicardo o Sergio Lozano, que se asomaron al torneo con sobriedad.
La final carecía de dueño por la increíble efectividad de los porteros. El ruso detuvo balones increíbles a Miguelín y Alemao y su combinado se fue creyendo que podía ser campeón. Y Pula, con un disparo duro y seco en el minuto 34, ahogó las esperanzas de España, al que le faltó definición. Pero en el último suspiro apareció Sergio Lozano para ponerle rostro a una nueva gesta de la selección española más laureada de todos los tiempos.