El Haro vuelve a la senda del triunfo después de deshacerse del Cantabria Deporte en un duelo repleto de luces y alguna que otra sombra. El equipo riojano se ajustó al guión previsto, en el que asumía su condición de claro favorito, pero debió de resolver más de un desajuste y sobre la marcha los problemas de frenada que le plantearon las visitantes cuando jugaron desde segunda línea, y plantearon una defensa firme en la red para forzar remates que solo cobraron intensidad y precisión con el paso del tiempo, tras engrasar la mecánica.
El cuadro jarrero se dejó por el camino un punto doloroso, ejemplo de los errores no forzados a los que conduce una actitud indolente. La grada había escuchado a lo largo de la semana el sonsonete que presentaba al duelo de ayer como un trámite más. El Cantabria, mucho mejor asentado, interpretando mejor el arranque, motivado al máximo, demostró que los partidos se ganan en la cancha y dio un aldabonazo en la puerta de un equipo desestructurado del que tiraban a rachas Garrido, Alonso y Martín, pero que carecía de continuidad y jugaba con escritura predictiva. Así perdió su exigua ventaja inicial (15-13) y se movió en la cuerda floja (24-24) para dejarse llevar sin capacidad de respuesta (26-28).
Volver a empezar. Berdegué, hasta entonces desesperado al ver que sus instrucciones no alcanzaban a traducirse en cancha, consiguió que su equipo cambiara de formato en el segundo 'round' para jugar más rápido, más fuerte, con mayor violencia en la pegada y con ello consiguió enderezar la marcha de un partido revuelto, sin orden.
Mayor velocidad
Wood pegó de central y a la carrera en dos, Pepo Garrido siguió exhibiendo su incuestionable profesionalidad y Martín acompasó esa marcha con ayuda de Alonso para sumar, impulsadas por Duratola que empezaba a procesar a mayor velocidad, de tres en tres.
El primero después de un remate cruzado de Garrido que sirvió para igualar el saldo provisional del choque (25-18) tras un arranque demoledor en el que las jarreras se situaron con una ventaja más que esclarecedora (12-6) a las primeras de cambio. El segundo después de un 'block out' de Noelia Sánchez en el lateral derecho de la red que puso fin a un set desconcertante e inconexo en el que las locales protagonizaron las mejores escenas de la película antes de llegar al prometedor 25-18. Y el tercero, ya tras el desplome de las cántabras que habían entrado en barrena después de haber afrontado con ventaja (7-10) el último asalto, gracias a una finta de María Ángeles Martín que participó en la fiesta desde el principio. Ahí se acabó el trance.
También el Murillo ganó contra el Universidad de Burgos. Pese al comienzo muy igualado, las riojanas resolvieron con 0-3.