Sacar adelante unos presupuestos municipales marcados por los importantes recortes en los ingresos, hacerlo en tiempos de crisis y, lograrlo, además, con los votos contrarios de únicamente uno de los cuatro partidos de la corporación, es todo un éxito. O eso es lo que piensa el alcalde eibarrés Miguel de los Toyos, que ayer hizo una valoración previa al pleno que el próximo lunes aprobará las cuentas municipales para este año.
Pese a gobernar en minoría -aunque mantienen un acuerdo de estabilidad con el PP- los socialistas tienen garantizado para el lunes el voto a favor de los presupuestos de once de los 21 ediles -los del PSE y los del PP-, así como la abstención de los cuatro del PNV. Solo Bildu, salvo sorpresas, votará en contra.
«Hemos sido capaces de conseguir una mayoría suficiente para sacar adelante un presupuesto que estará caracterizado por la austeridad, el realismo, y en todo momento con los pies en el suelo, pero al mismo tiempo con ambición para avanzar en proyectos importantes para Eibar, aunque a un ritmo más pausado de lo que quisiéramos, manteniendo los servicios a los ciudadanos y continuando en la línea de mejorar la calidad de vida de los eibarreses», aseguró De los Toyos, que estuvo acompañado por el concejal de Hacienda, José Luis Vallés, y el portavoz socialista en la corporación, Arcadio Benítez.
El alcalde dio cuenta de las negociaciones mantenidas en las últimas semanas con el resto de partidos de la corporación para tratar de lograr el máximo consenso en el documento presupuestario que será sometido a debate. «Debo reconocer el ejercicio de responsabilidad de PP y PNV para posibilitar que salga adelante la propuesta», afirmó el alcalde.
Miguel de los Toyos aclaró, asimismo, que la decisión de la Diputación de Gipuzkoa de obligar a los Ayuntamientos a reintegrar este mismo año las partidas del Fondo Foral de Financiación Municipal «no va a afectar al borrador de presupuesto municipal que habíamos preparado. No hemos rehecho el presupuesto tras conocer la postura de la Diputación, lo que haremos será aprobarlo tal cual y a lo largo del ejercicio ir analizando las consecuencias y tomar las decisiones oportunas».
En cuanto a las negociaciones para sacar adelante las cuentas municipales de este año, el alcalde detalló el proceso y elogió la labor de todos los grupos de la oposición (Bildu, PNV y PP) y el trabajo de puesta en común, «aunque con unos hayamos alcanzado más consenso que con otros». En el caso del PP, el acuerdo de estabilidad existente entre PSE y PP y «la relación fluida que mantenemos» ambos partidos ha permitido que se incluyan en los presupuestos algunas aportaciones del Partido Popular y asegurar así el voto favorable de este grupo.
Esfuerzo de todas las partes
Con el PNV, las negociaciones han girado en torno a dos variables. Por un lado, los socialistas han aceptado poner en marcha un proceso de análisis y valoración de la idea propuesta en campaña electoral por los nacionalistas de soterrar el tráfico entre Errebal y San Juan para ampliar espacios libres en el centro y revitalizar el sector comercial. Y por otro lado, el PSE consensúa tres cuestiones «de compromiso de gestión» con el PNV, que ya constan en su programa de gobierno: apostar, junto con el resto de grupos municipales que inequívocamente lo han apoyado, por la labor municipal para lograr que el proyectado centro comercial en Errebal sea una realidad; aprovechar el contexto de la reciente exposición sobre el futuro de Matsaria para analizar fórmulas y alternativas en esta zona; y dar un impulso decidido a la actualización del Plan Estratégico.
Con Bildu, en última instancia, no ha sido posible el acuerdo en torno a los presupuestos, según detalló Miguel de los Toyos. «Lo primero, porque no nos cuadran las cuentas que ellos hacen, especialmente a la hora de concretar de qué partidas se quita dinero para dotar de presupuesto a las enmiendas que plantean».
En segundo lugar, añadió De los Toyos, «porque Bildu actúa de forma demagógica al proponer un recorte de las retribuciones de los cargos públicos, cuando saben que ya lo hicimos el pasado año y que mantenemos una estructura equilibrada entre las retribuciones de los cargos del equipo de gobierno y los de la oposición». «Mejor harían en decir cómo estructuran los ayuntamientos en los que gobierna Bildu», añadió el alcalde de Eibar.
Además, desde Bildu han planteado durante las negociaciones que otra vía de ahorro es reducir la subcontratación de determinados servicios y que estos sean asumidos por los trabajadores municipales. «Pero no dicen cómo hacerlo. Hay tres fórmulas. La primera, que el Ayuntamiento contrate más trabajadores, la segunda es que los mismos trabajadores que están ahora hagan esos trabajos, con lo cual les están diciendo que están ociosos, y la tercera que dejen de hacer algo de lo que hacen ahora para hacer lo otro. No parece que ninguna de las alternativas sea la buena».
Aun así, y pese a los desacuerdos y discrepancias mantenidas en las negociaciones entre el equipo de gobierno socialista y Bildu, el alcalde opina que «las dos partes hemos hecho un esfuerzo, e incluso ha habido posibilidades reales de que alcanzáramos un acuerdo, aunque al final no ha podido ser».