Logroño recibió ayer al portavoz de Izquierda Unida (IU) en el Congreso de los Diputados, José Luis Centella, quien presentará un nuevo debate sobre el sector del vino. Denuncia que es insostenible «que el sector pueda soportar por más años un precio por debajo del coste de producción».
Centella, quien también participó en un acto conmemorativo del 90 aniversario del Partido Comunista Español (PCE) ayer en Logroño, criticó la falta de decisión de la comisión de Agricultura para enfrentar la posible firma de un acuerdo con Marruecos, que modifique los parámetros de la Política Agrícola Común (PAC) y que, según afirma, podría afectar a 350.000 trabajadores.
«Es un 34% del tejido productivo de esta comunidad, y queremos denunciar que la política de la PAC es una forma de romper la estructura agrícola del sur de Europa, por lo que vamos a pedir una comparecencia al ministro de Agricultura para que explique las consecuencias, pero España tiene que poner toda su maquinaria a punto para frenar esta agresión», señaló.
En cuanto al sector vitivinícola, Centella afirma que «hay toda una trama para que sea el productor el que pierda, y esto no debería estar permitido, porque hay alguien en la cadena que está haciendo negocio de eso, y nosotros denunciamos que son las empresas de distribución las que salen beneficiadas». El portavoz de IU considera necesario abrir un nuevo debate sobre el papel de los Consejos Reguladores para «que no ayuden a liberalizar, sino a regular».
Apoyo a Garzón
Centella quiso iniciar la rueda de prensa con un lamento por la sentencia dictada contra el juez Baltasar Garzón, por la que se le condena a once años de inhabilitación. «El único condenado de la trama Gürtel es Garzón, el juez que quiere investigar, lo que deja la sensación a la ciudadanía de que la justicia no es igual para todos. En este país no ha llegado plenamente la democracia, porque no puede haber democracia sin justicia y reconciliación», dijo.
Por otra parte, Centella se refirió a la reforma laboral que anunciará hoy el Gobierno y que podría provocar una huelga general. «España no necesita una huelga general, lo que le hace falta es un modelo de economía productiva». El portavoz consideró que «cuando se utiliza la sensación de desesperación de la ciudadanía y se le obliga a elegir entre un contrato basura o el paro, eso es jugar con la miseria».
Aunque han sido escasas las filtraciones, Centella previno que algunas de ellas se han ido anunciando, como la intención de crear un despido fácil o el contrato joven. «Decirle a los jóvenes que solo pueden trabajar si renuncian a tener derechos, eso es un chantaje que moralmente dice muy poco de quienes lo van a llevar a cabo». Centella alerta de que esta reforma va a «enfrentar generaciones». «Vamos a despedir al padre para contratar al hijo».