La próxima disputa de una nueva final de la Copa, tres años después de la de Valencia, al igual que su clasificación para jugar en Europa confirman la consolidación en estas últimas temporadas de un Athletic que vuelve a ocupar el lugar que le corresponde. Pasados los años oscuros, en que se debatió por mantener la categoría, el club de San Mamés se ha reencontrado con su historia. La mano férrea de Caparrós lo sacó del pozo y la filosofía creativa de Bielsa ha dado brillo a un equipo que por encima de todo mantiene su espíritu eterno, basado en la entrega sin reservas y en el apoyo de una afición aguerrida e incondicional, que da alas con viento a favor, pero que no se achica en los momentos difíciles. Por eso, porque existe un 'estilo Athletic' que forma parte del ADN de este club más que centenario, los relevos son más fáciles, por mucho que puedan cambiar las tácticas. La fiesta vivida la noche del martes en la Catedral, y en Bizkaia en general, ilustra mejor que ninguna otra imagen la comunión de ese público con sus colores y la unidad que esa afición reclama, por encima de diferencias de criterios que puedan tenerse sobre la gestión de un club de primer nivel y que se saldan cada cuatro años con la renovación de la directiva. La autoimpuesta limitación en la contratación de jugadores hace más grande y encomiable la trayectoria del Athletic, pero le colocan en riesgo de atravesar épocas de crisis y entonces la unidad será el único salvavidas. Ahora, superado el escollo que supuso un ejemplar y meritorio Mirandés, que ennobleció la fiesta con su lucha, el equipo y la hinchada rojiblancos sueñan legítimamente con una nueva gesta que engrandezca la historia del club. Nos esperan más de tres meses tejiendo sueños y banderas para la gran cita de mayo. El nombre del rival, el Barça, habla por sí solo de la dificultad del empeño y compone un cartel que exige la designación de una sede con aforo adecuado a la grandeza del choque. Pero lo importante es que la final de Copa vuelve a ser un partido entre 'el Athletic y otro'.