El Ayuntamiento de Ermua ha convocado una manifestación de rechazo por la paralización de la construcción de la variante para el día 18 de febrero, a las 12.00 horas. La concentración discurrirá bajo el lema 'Ermua, variante y punto'.
La corporación municipal tomó esta decisión en una sesión plenaria extraordinaria celebrada ayer. A excepción de los ediles de EAJ-PNV, que se abstuvieron, el resto de concejales votó a favor de esta iniciativa.
La marcha partirá a la hora establecida desde la plaza Cardenal Orbe y la marcha reivindicativa discurrirá por la Avenida de Bizkaia y Avenida de Guipúzcoa. Hay que tener en cuenta que este recorrido aporta un valor simbólico a la manifestación ya que son algunas de las zonas más afectadas por el tráfico en la villa.
Los grupos que apoyaron la declaración institucional que leyó el primer edil Carlos Totorika durante la sesión plenaria, convocan la marcha «con la convicción de que la movilización de la sociedad tiene la utilidad y la fuerza que permite alcanzar los objetivos comunes». Por ello animan al pueblo de Ermua a participar en la concentración.
Esta reivindicación surge como consecuencia de la reunión entre los responsables de la Diputación y el Ayuntamiento en la que la diputada de Obras Públicas y Transporte confirmó la paralización de la construcción de la variante «reiterando los argumentos que se ofrecieron el pasado 18 de enero a la prensa, que dejan totalmente insatisfechos tanto a los representantes municipales como a todo el pueblo de Ermua», explicaron en el Pleno celebrado ayer.
El consistorio mantiene que hay un agravio comparativo ya que «las dificultades económicas que son innegables, no afectan a todos los proyectos por igual, dado que la Diputación mantiene en agenda tres proyectos que son, además de más costosos que la variante de Ermua, de menor impacto en la calidad de vida de una parte importante de la ciudadanía vizcaína».
Por ello, PSE-EE, PP, Bildu y EB mantienen que el problema de ejecución de la variante de Ermua «lejos de responder a una lógica económica se justifica en cuanto que Ermua no es una prioridad para la Diputación».
Estos grupos creen en la legitimidad de la reivindicación «para exigir un trato justo respecto al resto de la ciudadanía puesto que Ermua es el único municipio de Bizkaia atravesado por una carretera nacional».
Los responsables municipales están convencidos de que «con la movilización de la sociedad podremos alcanzar el objetivo de la activación del proyecto de la variante, con la fortaleza que da tener la razón».
«No es una solución»
Pero no todos dieron el visto bueno a esta movilización. El Partido Nacionalista se abstuvo ante esta convocatoria ya que considera que «la manifestación no es una solución. Creemos que debemos seguir hablando entre las instituciones para conseguir que en cuanto sea posible la primera de las obras que se ponga en marcha sea la nuestra», aclararon.
La portavoz de Ezker Batua, Rosa Caballero, mostró la intención de su grupo de apoyar «no sólo esta manifestación sino todas las acciones que se organicen desde el Ayuntamiento o desde la ciudadanía, luchando también por buscar soluciones alternativas». Además, insistió en que en estos momentos «se tiene oportunidad para demostrar que somos capaces de escuchar a la ciudadanía».
Desde Bildu, Iker Saenz de Zaitegi fue tajante. «Variante sí, pero alternativas también. No podemos estar otros 10 años peleándonos sin buscar alternativas para defender, siempre, los intereses de los vecinos de Ermua», añadió.
Desde el Partido Popular, Fernando Lecumberri achacó la paralización de la variante de Ermua a «intereses políticos» y recordó que el 31 de diciembre se licitaba el tramo sur de la variante. «Cualquier administración pública cuando saca a licitación un proyecto debe tener disponible la partida presupuestaria, según la ley», aclaró. Por ello desde su grupo las explicaciones de la Diputación son «excusas» para un proyecto que es «imprescindible».
30.000 vehículos
Totorika calificó la situación de «enorme gravedad», ya que 30.000 vehículos atraviesan Ermua al día, 2.000 de ellos camiones. El primer edil no comprende como «existiendo partida presupuestaria la Diputación no vea la prioridad de la variante», aunque se mostraba escéptico con otras alternativas. «Hay otras líneas de trabajo, pero a la variante no hay alternativa».
El alcalde ermuarra quiso aclarar que «las Juntas Generales establecieron la variante de Ermua como prioritaria. Es únicamente la Diputación quien ha tomado la decisión de su paralización».