Es habitual que un aficionado a la pintura se fije en el trabajo de uno de los grandes artistas. Los referentes son fuente de inspiración y de ideas. Sin embargo, Alberto Egurrola presenta una exposición en la que da su versión de las obras de algunos de los grandes artistas de la historia. 'Maixuen aztarnak jarraitzen' (siguiendo las huellas de los maestros) es el título de la muestra que se puede ver en la sala Topaleku de Arrate Kultur Elkartea.
«Es el trabajo de los tres últimos años. Al hacer cosas tan distintas, se abre una vía para encaminarme a hacer temas propios», explica el autor. Renoir, Leonardo Da Vinci o Modigliani son algunos de los autores universales recogidos por Egurrola. «Todo forma parte de un proceso. Llevo dos años dando clases de pintura con Treku, en la asociación Haitz Haundi de Deba, y en este tiempo he trabajado con distintos estilos».
El título de la exposición plantea un juego de palabras, según explica el autor. «Hay que fijarse en los grandes, porque los maestros están ahí por algo, tienen mucho que enseñarnos. En el título quiero hacer referencia a los que son nuestros maestros, tanto los clásicos de la pintura como aquellos que tenemos cerca y nos enseñan día a día cómo mejorar con los pinceles».
No es la primera vez en que Alberto Egurrola expone en la sala Topaleku, ya que en 2008 también presentó una muestra. Entonces fueron trabajos de inspiración propia, algo diferente a lo actual. Sin embargo, la exposición cuenta también con su sello personal. «El cuadro más grande de la exposición es lo más cercano a mi propio estilo. Es un mural totalmente diferente al resto de las obras». De hecho, la exposición cuenta con una serie de pinturas al óleo y también un reducido número de dibujos a lápiz.
Una camiseta con historia
Desde su anterior exposición, Egurrola se ha encontrado con una sala renovada recientemente. Coincide con otros expositores en señalar las mejoras. «La sala me ha causado una muy buena impresión, está mucho mejor que antes. Además, viene gente de todo tipo, personas mayores, jóvenes. Sabemos que en el bar siempre hay más gente, pero no me puedo quejar», comenta.
Aficionado al dibujo desde niño, Alberto Egurrola comenzó a tomar clases hace unos años para continuar desarrollando esta disciplina. Sin embargo, no son pinturas todo lo que se puede ver en la exposición. Una camiseta con una historia curiosa cierra la colección de 22 pinturas. «Tanto el mural como la camiseta son lo más originalmente mío. De hecho, en la anterior exposición que hice, el diseño de la camiseta era un cuadro. Y un día en el Akats, una persona me dijo 'eso no es una camiseta, eso es una obra de arte'. Y por eso decidí colocarla en la exposición».