Tras semanas de negociaciones y plazos límite incumplidos, los tres partidos que integran el Gobierno de unidad griego seguían discutiendo ayer un acuerdo para acceder al segundo rescate del país. Socialistas, conservadores y la extrema derecha pulían los detalles finales de un pacto que exige otros 3.000 millones en recortes y medidas para impulsar la competitividad, como una rebaja del 20% en el salario mínimo. En la creencia de que el esperado compromiso está próximo, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha convocado para hoy una reunión extraordinaria de los ministros de Economía para examinar la situación y analizar el montante final del salvavidas, que podría exceder los 130.000 millones.
Los miembros del Gobierno de unidad heleno se sentaron a la mesa a primera hora de la tarde con toda la zona euro pendiente de sus progresos. En la reunión, el primer ministro, el tecnócrata Lucas Papademos, presentó el acuerdo preliminar que había alcanzado la noche anterior con la 'troika' formada por la UE, el FMI y el BCE. Aunque las medidas se habían consensuado anteriormente, las tres formaciones volvieron a repasar los recortes exigidos. Ocho horas después, se levantaron de la mesa sin cerrar el pacto. Según la versión de Papademos, existe consenso en todos los puntos menos en uno, la rebaja en las pensiones mínimas, que será revisado de inmediato con la 'troika' para intentar llegar con los deberes hechos a la cita de Bruselas.
El eje del acuerdo impone más recortes, aunque algunos de ellos son una actualización de compromisos anteriores que el Ejecutivo no ha cumplido. Este es el caso de la eliminación de 15.000 puestos de funcionarios durante este año. Hace varios meses, el Gobierno puso en marcha una especie de ERE inicial dentro del plan para reducir 150.000 plazas de empleos públicos hasta 2015. Para frustración de muchos miembros de la moneda única, la medida no llegó a materializarse al igual que el programa de privatizaciones para recaudar 50.000 millones. Hasta ahora, la venta de participaciones estatales solo ha reportado 1.700 millones.
Los miembros de la 'troika' no solo han presionado para forzar nuevas podas en la administración. El Gobierno de unidad aceptó tras mucho tira y afloja reducir un 20% el salario mínimo, que con 751 euros está muy por encima del español o el portugués. A instancias del líder socialista, que sigue siendo George Papandreou pese a su dimisión como primer ministro, se cerró un acuerdo a cambio de mantener las pagas extras. Los partidos lograron acercar posturas en otra jornada marcada por los llamamientos a considerar la salida del país de la moneda única. «El resto de los miembros del euro estamos ahora tan fuertes que podríamos manejar su marcha», aseguró Mark Rutte, primer ministro holandés.
Quita del 70%
Pese a que el consenso en Atenas aparenta ser inminente, todavía queda trabajo por hacer para cerrar el segundo rescate. Con este objetivo, los miembros del Eurogrupo acuden hoy a Bruselas. La reunión servirá para estudiar el pacto y el estado de las negociaciones de Atenas con sus acreedores. En principio, este segundo capítulo está cerrado a falta de la confirmación oficial. Los dueños de bonos helenos, la mayoría bancos europeos, habrían aceptado elevar su quita hasta el 70% por el agravamiento de la crisis. En total, está previsto que aligeren en 100.000 millones la deuda del país.
El esfuerzo de la banca no alcanza para enderezar el rumbo heleno. Uno de los objetivos del segundo rescate es que la deuda se reduzca en 2020 al 120% del PIB, un cálculo que no cuadra porque la situación ha empeorado en los últimos meses. Por ello, los socios comunitarios deberán buscar hoy alternativas. La más probable es que el BCE, propietario de 40.000 millones en bonos griegos, también asuma pérdidas y contribuya al nuevo salvavidas.