Diez asociaciones vecinales de Vitoria denunciaron ayer los «abusos» que, a su juicio, comete el Gabinete Maroto con la política de subvenciones a las 45 agrupaciones registradas. Sabedores de que el reglamento que regula la nueva convocatoria de ayudas para gastos de oficina y fiestas de los barrios no es del agrado ni de PSE, ni de PNV, ni de Bildu, estos colectivos apelan a la oposición para que frene la normativa y este año de prórroga presupuestaria se mantengan las ayudas como hasta ahora.
A partir de ahí, los representantes de estas asociaciones ven necesario que se inicie un periodo de reflexión para debatir entre todos sobre el sistema de participación ciudadana y el modelo de financiación municipal.
Las agrupaciones que se suman a esta demanda son Gasteiz Txiki y Barrenkale (Casco Viejo), Bizigarri (Zaramaga), Zazpigarren Alaba (Aranbizkarra), Judimendikoak, Betiko Gasteiz (Ensanche), Errota Zaharra (Coronación), Errekatxiki (Santa Lucía), Olarizukoak y Zabalgana Batuz. La intención de Maroto de entregarles ayudas en función de su programa de actividades y las horas en que sus oficinas estén abiertas les parece una «agresión clara» al movimiento participativo. Máxime cuando para desarrollar esa convocatoria de ayudas se necesitarían aún varios meses. «¿Y cómo vamos a trabajar haste entonces?», se lamentó Guillermo Perea.
Gastos con IVA
Hasta ahora, indicaron, a primeros de año había una convocatoria de ayudas para gastos de oficina y cada asociación recibía por ello 2.100 euros anuales «con lo que no nos llegaba ni para folios». Además, quienes organizaran las fiestas del barrio optaban a otra ayuda de 9.000 euros siempre y cuando la solicitaran con dos meses de antelación. «Con eso no llega, no hay fiestas sin la colaboración de los comercios de cada barrio y de los grupos de voluntarios», señaló Perea.
Este año, a menos que se prorroguen las subvenciones, todo está en el aire. Abetxuko, por ejemplo, celebra sus fiestas en abril y mayo, por lo que debería pedir ya las ayudas, pero como el reglamento que las regula aún no es definitivo, no tiene a qué atenerse.
Estas diez agrupaciones vecinales critican, además, que se les obligue a justificar todos sus gastos con facturas con IVA, cuando, como entidades sin ánimo de lucro que son, no están obligadas a tributar este impuesto. «Como la Diputación no nos devuelve nada, en la práctica eso supone que tenemos que pagar más por lo mismo y lo poco que tenemos todavía es más miserable», denunciaron.