Francis Paniego está de enhorabuena. Si el pasado noviembre reeditó por séptimo año consecutivo la estrella Michelín para el Portal del Echaurren de Ezcaray y sumó otra para el restaurante que dirige en Bodegas Marqués de Riscal, ayer se alzó con el Premio al Mejor Emprendedor que concede la Cátedra de Emprendedores de la Cámara de Comercio y la Universidad de La Rioja. Recibió los 3.000 euros de este primer puesto en esta ocasión por el proyecto que lidera junto a su esposa, Luisa Barrachina, en pleno Espolón Logroñés.
El jurado tuvo en cuenta en su decisión la innovación que incorporan desde hace algo más de medio año Paniego y Barrachina en el restaurante Tondeluna, un local que incorpora, además, valores de compromiso social: «accesibilidad, integración de discapacitados en su equipo humano, diseño ecológico, cocina a la vista, mesas corridas y una propuesta gastronómica de calidad y de autor».
El jurado también apreció que el restaurante «cubre lagunas en este sector» y permite la organización de distintas actividades sociales y culturales, cursos y catas.
El accésit de la Cátedra de Emprendedores recayó en el proyecto de la empresa Pulsier Tecnología Táctil, dirigida por los jóvenes Aitor Lechuga y Pablo Villoslada, que tienen su sede en La Fombera. Se trata de una empresa dedicada a la investigación de nuevos soportes tecnológicos interactivos que ya ha conseguido acuerdos con empresas de gran dimensión, que desarrolla contenidos multimedia y que busca la optimización en el mantenimiento técnico, así como la gestión tecnológica. Lechuga y Villoslada recogieron ayer el cheque de 500 euros que les hizo acreedores de este accésit.
En la presentación de estos premios estuvieron ayer presentes Jesús Aguado, presidente de la Comisión de Formación de la Cámara de Comercio; la vicerrectora de Relaciones Institucionales de la Universidad de La Rioja, Silvia Sastre i Riba, y el director de la Cátedra de Emprendedores, Eduardo Rodríguez Osés.
Antes de desvelar el fallo del jurado, Aguado señaló que «el emprendimiento es fundamental para desarrollar puestos de trabajo», a la par que solicitaba «a la clase política» que este tipo de proyectos innovadores «debe ser apoyado» con ayudas fiscales y reducción de los trámites burocráticos para facilitar la labor a sus impulsores.
Aguado también recordó que la Cátedra de Emprendedores que promovieron hace ocho años la Cámara y la Universidad de La Rioja fue pionera en España. «Hoy tenemos que felicitarnos porque no nos hemos equivocado», precisó.
Riesgo y esfuerzo
Por su parte, Sastre i Riba indicó que la convocatoria de este año había conseguido reunir catorce candidaturas, tres más que en la edición precedente. «Los dos ganadores son propuestas innovadoras y valientes», dijo, «que demuestran que es posible emprender a partir de una idea, de la innovación, del riesgo y del esfuerzo».
La vicerrectora del campus riojano afirmó también que actos como el celebrado ayer en el Salón de Actos de la Cámara de Comercio para entregar los Premios Emprendedores sirven para transmitir «mensajes positivos en el momento de zozobra continuada que estamos viviendo».