La agrupación de Protección Civil del Ayuntamiento de Logroño realizó a lo largo del año pasado 327 intervenciones, lo que supone un 45% más que las 225 del año 2010, y casi cuatro veces más que las cien actuaciones anuales de media que se registraron entre 2000 a 2007. Los datos los ofreció ayer Miguel Sáinz, concejal de Interior, quien ofreció el balance de este servicio junto con el técnico de Protección Civil Eduardo Modrego y una de las voluntarias de la agrupación, Noelia Toro.
El edil subrayó las 327 intervenciones, «y sin ninguna de ellas suspendida», frente a las 25 que, de media, se suspendían de 2000 a 2007, una circunstancia motivada, en sus palabras «porque ha habido épocas en las que no había tantos voluntarios ni tan motivados como están ahora».
Protección Civil de Logroño cuenta con 25 voluntarios, con una media de edad de 30 años. Trabajan en tres grupos «con lo que se tiene una respuesta garantizada de al menos cinco efectivos para cualquier tema». «Es gente muy preparada y muy involucrada», resaltó Sáinz.
La mayor parte de las actuaciones, 235 (71%), correspondieron con aspectos preventivos, «relacionados con San Mateo, San Bernabé, Carnaval, los Reyes Magos, conciertos y otros eventos de este tipo».
Un 5% (25) fueron en emergencias, entre las que destacó el incendio de la fábrica de Embutidos Palacios; y el 24% restante (77), se centraron en los simulacros, formación y formación de los efectivos.
A ello se suman «los planes específicos que se tienen para operativos como los desfiles o las fiestas», y, en esta línea, el concejal incidió «en dos operativos importantes en continua revisión: en primer lugar, el plan de nevadas, que ya se ha revisado seis veces y con el que se lleva ya un mes salando puntos estratégicos».
En segundo término, Sáinz citó otro operativo «que está siendo muy felicitado y muy seguido por otras ciudades, como Vitoria y Bilbao», que es el dispositivo para los fuegos artificiales. Para este año, se prevé la revisión del plan de emergencias municipal.
Hizo especial hincapié en el coste que supone para el Ayuntamiento esta agrupación «que se centra en el mantenimiento y el material, porque en el personal no supone nada». Así, el total es de 51.300 euros este año, «11.000 euros menos que el año anterior».