La corporación ermuarra se reunirá hoy, a las 11.00 horas, en una sesión plenaria extraordinaria para determinar las acciones que se llevarán a cabo debido a la paralización del proyecto de la variante por parte de la Diputación de Bizkaia.
En este Pleno se pretende establecer la fecha y hora de la primera manifestación en torno a este tema aunque según advierte el alcalde de Ermua Carlos Totorika, «esta será la primera de las actuaciones que se realizarán para reivindicar nuestra variante».
La reunión con la Diputada de Obras Públicas y Transportes Itziar Garamendi, que se desarrolló en la mañana del lunes, resulto infructuosa puesto que «la Diputación se limita a mantener la justificación de que no hay recursos económicos», aclaraba Totorika.
Tras este encuentro con la responsable foral los portavoces de los grupos políticos de la corporación se reunieron para concluir en realizar la convocatoria del Pleno extraordinario para hoy.
Además, el Ayuntamiento está desarrollando ya reuniones con diferentes colectivos y agentes sociales representativos en la villa (sindicatos, comerciantes, etc.), para tomar decisiones ante la paralización de este proyecto.
Desde que se conociera la decisión de la Diputación de Bizkaia de paralizar el proyecto de la variante los esfuerzos de los responsables municipales se están centrando en tratar de recuperar este proyecto cuanto antes.
El proyecto
Esto se debe a que la noticia ha producido aún mayor desasosiego teniendo en cuenta lo inmediato del comienzo de los trabajos. No en vano, en el mes de junio Interbiak convocó el concurso para adjudicar las obras de la variante Sur de Ermua, por un presupuesto de 86 millones.
El proyecto se paralizó en el mes de diciembre de 2011 cuando se debían realizar las propuestas de adjudicación y se esperaba que en enero comenzaran las obras.
La Diputación estimaba que las obras se concluirían en 48 meses y el proyecto costaría alrededor de los 160 millones de euros.
El proyecto cuenta con 5,7 kilómetros de longitud, con 2.020 metros repartidos en dos túneles.
La construcción se pretendía realizar en dos fases. La primera comenzaría en San Lorenzo, en la rotonda en la que actualmente desemboca la variante eibarresa.
También se cambiaría el acceso a la autopista que se trasladaría hacia Eizaga, cerca de la salida del último túnel de la A-8 a su paso por Ermua.
Por otra parte, una vez tomada la nueva salida de la autopista se podría circular hacia el monte Ureta, bajo el que se pasaría mediante un túnel hasta la carretera de Areitio. Posteriormente se descendería un pequeño tramo de la carretera de Areitio y se volvería a retomar la variante, mediante un puente que discurriría hasta Tesouro.
Desde esta zona se volvería a retomar otro túnel que transitaría por debajo del monte Mallamendi hasta llegar a la salida, en una rotonda que se instalaría junto al cementerio local.