Apesar de no conocer con exactitud todos los razonamientos jurídicos del TAS en su informe, el conocimiento de los casos de dopaje, como exmiembro de la comisión médica de la UCI y como médico ligado al ciclismo durante mas de 30 años, me llevan a hacer las siguientes reflexiones.
A todos nos sorprendió el positivo por clembuterol en su momento, por la fecha y sobre todo por la ínfima cantidad, imposible de afectar a una mejora del rendimiento. La teoría de la contaminación del solomillo era viable, pero improbable. Ahora bien, la exigencia del TAS de probar la «voluntariedad» en una ingesta de carne es de broma, algo así como argumentar que España «no es un país conocido por esa contaminacion».
Pero sigamos con la reflexión. No se entendía el empecinamiento de la UCI en lanzar duras acusaciones de dopaje cuando apenas habían aparecido unos picogramos de sustancia. En mi época de miembro en la comisión médica de la UCI, se discutió mucho la injusticia de considerar casos positivos a ciclistas con metabolitos en orina en muy baja cantidad de sustancias que estaban en la lista de productos prohibidos y que figuraban en jarabes para el catarro, café, etc. ( efedrina, pseudoefedrina, cafeína, codeína...), pero que en aquella época los laboratorios no podían cuantificar correctamente. En el momento en que se pudo cuantificar en microgramos, se cambiaron las normas, tolerándose un máximo en cada sustancia con utilización terapéutica, sin capacidad en esas dosis para mejorar el rendimiento.
En el caso de los salbutamol, clembuterol...( broncodilatador y anabolizantes), se ha tolerado con certificado médico y en caso punible, con sanciones mínimas a lo largo de estos años. Por tanto, asociar a unos picogramos de clembuterol tamaña sanción implica una inquina especial e injusta. Al continuar el caso con las intervenciones pertinentes de la AMA y posteriormente del TAS comenzamos a darle vueltas al 'buen hacer' de estos organismos, que pudieran tener datos suficientes para pensar en una transfusión de sangre contaminada previamente y con restos de clembuterol. Existe tecnología suficiente en los laboratorios de alto nivel para cuantificar parámetros con duda razonable de trasfusión sanguínea.
Los que hemos vivido tantas cosas con el dopaje a lo largo de estos años, lo de la barrita contaminante voluntaria nos suena cuando menos a broma o a rabieta vengativa que ha querido imponer un castigo ejemplar a Contador por cosas que no conocemos. Si existen distintos grados de castigo y ante las dudas inculpatorias de voluntariedad que pudieran existir, no parece ético aplicar la pena máxima.