«No, no lo creo». Es la respuesta de Fernando Campo cuando se le cuestiona sobre si quedará poso en la agrupación local del PSOE en Miranda a raíz del diferente criterio que sostuvo personalmente, él como secretario comarcal, y los militantes que votaron dos días antes del congreso en la ciudad -dieron el 57,5% de los votos a la candidatura de Carme Chacón, frente al 40% que recibió la de Alfredo Pérez Rubalcaba, ganadora en Sevilla-.
«La participación en Miranda fue muy baja, de un tercio aproximadamente de los militantes. Cada uno ha ejercido el derecho al voto con libertad y yo no he presionado a nadie porque se daba dentro de una votación provincial», explicó el también alcalde de la ciudad. Campo fue uno de los cuatro delegados por Burgos en el 38 Congreso de los socialistas.
«Yo siempre he pensado que es mejor y más útil elegir a Rubalcaba, que es el hombre al que necesitamos en estos momentos. ¿Respecto a lo que pasó en Miranda? No pasa nada. Los cuatro de Burgos llevamos, lo que se acordó, el resultado provincial y los cuatro votamos a Rubalcaba. Ha sido un proceso normal que para mí no tiene mayor importancia».
Y trasladada esa diferencia local al ámbito nacional, resta importancia a la exigua diferencia con la que finalmente el PSOE eligió a su líder, a su nuevo secretario general. En su lectura de esa barrera mínima de 22 votos entre Rubalcaba y Chacón, niega que se oculte un partido fraccionado. «Mi lectura no es esa». Se apoya, en ese sentido, en la diferencia con la que José Luis Rodríguez Zapatero se impuso a José Bono, «de tan sólo 9 votos» y, en un ámbito mucho más doméstico, en el único voto que le dio a él mismo la opción de postular para alcalde frente a Julián Simón de la Torre. «Posteriormente logramos lo que pretende ahora Rubalcaba, generar la unidad en el partido».
Un «buen» congreso
En su opinión lo sucedido el pasado fin de semana en Sevilla pone de manifiesto que «este partido ha hecho un ejercicio de democracia. Que un partido decida libremente entre dos o más candidatos para elegir a su líder es algo que hacen muy pocos en España». Y en esa misma línea califica de «bueno» el congreso de Sevilla «tanto a nivel de participación de los delegados en la definición del proyecto de los próximos años para intentar recuperar a los 5 millones de electores que nos han abandonado. Y luego, por supuesto, en el tema de la elección de la dirección».
No alberga ninguna duda de que el resultado es, desde su óptica, el mejor posible. «Se ha acertado con la persona que mejor puede dirigir el partido, tanto a nivel de desarrollo del propio PSOE, como en lo que se refiere al liderazgo frente a la oposición. Este partido -añade- siempre ha dado muestras de unidad en el mensaje una vez que se ha producido lo que es una parte del congreso». Quedarían pendientes las primarias de las que saldrá el candidato a la Presidencia del Gobierno.