Sin cambios positivos. La caída de la demanda de carburantes y el drástico descenso registrado en los márgenes que obligaron a principios del pasado enero a Petronor a paralizar la mitad de su producción, no ha mejorado. Lejos de ello, el mercado sigue sin reactivarse y no da muestras de que la esperada recuperación vaya a producirse en breve. Ese complicado panorama, que ya tiene consecuencias laborales, ha llevado a la compañía con sede en Muskiz a decidir prolongar durante un mes adicional la parada de una de las instalaciones que, de forma inédita, ya dejó fuera de servicio en enero: la unidad FCC, centrada en la fabricación de gasolinas.
Cuando el pasado seis de enero Petronor anunció la parada de la unidad FCC y la de Refinería 2, desveló que los planes iniciales apuntaban a que la primera de esas instalaciones iba a permanecer inactiva durante todo el mes de enero, mientras que la segunda permanecería parada hasta primeros de marzo.
La compañía integrada en el grupo Repsol anunció que la situación de 'stand by' se mantendría mientras no se produjera la reactivación del mercado. Los responsables de la refinería contemplaban que ese escenario se iba a alcanzar a corto plazo, lo que permitiría retomar la actividad normal de todas las unidades. Sin embargo, la realidad ha convertido esas previsiones en papel mojado y obligado a prolongar los plazos.
La dirección de Petronor comunicó ayer al comité de empresa -se reunieron a primera hora de la tarde- que, frente al plan inicial, la unidad de FCC también se mantendrá parada durante, al menos, todo este mes de febrero. Es decir, salvo que se produjera una repentina mejora de márgenes -algo que, ahora, ni se percibe-, esa instalación seguirá inactiva hasta marzo.
En lo que respecta a la Refinería 2, la misma no volverá a funcionar hasta al menos después de Semana Santa, lo que no supone ampliar el plazo inicial. Y es que, cuando concluya el periodo de dos meses de parón previstos inicialmente, se pondrá en marcha una parada de mantenimiento de la planta que se prolongará durante otro mes.
Efectos laborales
A finales del pasado enero, Petronor anunció también que la delicada situación derivada de la actual coyuntura le iba a obligar a poner en marcha un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) por primera vez en sus cuarenta años de historia.
A día de hoy todavía no ha presentado el ERE e incluso, según fuentes tanto sindicales como de la compañía, está tratando de evitarlo. Con todo, aún cuando no se materialice ese expediente, ya se ha constatado que la reducción de la producción tendrá consecuencia laborales, al menos entre los trabajadores subcontratados.
De hecho, la dirección de la compañía anunció ayer al comité de empresa que las paradas de las dos unidades van a afectar a entre 27 y 46 empleados de empresas contratistas dedicados a labores de mantenimiento. En concreto, ya ha comunicado a esas firmas que mientras dure el periodo de inactividad, prescindirá de sus servicios. En cifras, ello afectará a entre 13 y 22 operarios de mantenimiento de la Refinería 2 y a entre 14 y 24 de la unidad FCC.
Para evitar que las consecuencias laborales sean mayores, Petronor trasladó de nuevo ayer al comité la posibilidad de alcanzar un pacto que podría permitir no poner en marcha el expediente. Y es que desde la propia empresa se señala que la presentación del ERE «sería consecuencia de la imposibilidad de acuerdo entre las dos partes». Sea como fuere, el pacto que plantea Petronor contemplaría la aplicación de distintas medidas, como la negociación de los días acumulados o la utilización de las jornadas libres pactadas en el convenio colectivo.
La compañía petrolera insitió ayer en que «aún no se ha cuantificado» el alcance que tendría el expediente si finalmente llega a presentarlo.