El duelo de esta noche (San Mamés, 22.00 horas, Telecinco) es el ejemplo más claro de partido que todos los jugadores que pertenecen a clubes modestos, como es el caso, esperan jugar alguna vez. El Mirandés se presenta con vida al encuentro de vuelta de la semifinal de Copa. Y eso ya es muy significativo. Lo hace en un marco mítico como es La Catedral y sin presión alguna porque no tiene nada que perder y sí mucho que ganar. Se trata de un equipo de Segunda B, algo que nunca conviene olvidar, ante un 'primera' que toda su vida ha militado en la elite y que tiene este trofeo siempre en mente cada vez que echa a andar la temporada.
El grado de dificultad, como es lógico, va aumentando, pero lo que no ha rebajado nada ha sido la confianza en una plantilla que no sólo ha eliminado a tres 'primeras', sino que ha superior a ellos en el cómputo global de la eliminatorias. Sólo en la primera parte del choque disputado ante el Athletic en Anduva el Mirandés fue inferior a su rival. Pero durante 45 minutos porque en la segunda mitad las fuerzas se equilibraron y los de Pouso gozaron de ocasiones como para haber marcado algún gol más.
Además, otro hecho alimenta la esperanza. El Mirandés ha protagonizado grandes encuentros en los tres estadios de Primera División que ha visitado. Con aplomo, la serenidad necesaria y jugando muy bien al fútbol. En el minuto 85 ganaba 0-2 en Cornellá y sólo cinco minutos de auténtica locura privaron a los rojillos de una victoria que merecieron en el terreno del Espanyol.
Que sí consiguieron con anterioridad en El Madrigal contra el Villarreal. Aquel 0-2 comenzó a labrar el prestigio que fuera de Miranda se ha ganado este equipo. Un marcador que, por cierto, de lograrlo esta noche le permitiría alcanzar la final de Copa. Un sueño sí, pero que no es imposible verlo realizado.
«Algún antecedente hay en esta temporada; sin agarrarnos a eso vamos a ir a por ello, a morir intentándolo; los favoritos son ellos, necesitamos dos goles, si marcan ellos tenemos que seguir igual y vamos a ir a conseguirlo», señalaba ayer Muneta tras acabar el entrenamiento que se llevó a cabo en las instalaciones de Anduva.
«Tienen la eliminatoria muy bien encarrilada porque consiguieron un buen resultado aquí, están en su campo con cuarenta mil espectadores, pero también es bueno que nosotros estemos con muchas ganas de balón, como hemos visto hoy (por ayer) cuando hemos entrenado un poco y todos querían más; esperemos que podamos disputarles el partido y ponerles en problemas. Vamos con toda la ilusión del mundo de pegar un histórico bombazo en La Catedral y de luchar y poner todas nuestras fuerzas los noventa o los minutos que sean», enfatizaba el capitán Iván Agustín.
«A ver si tenemos la suerte de que se ponga de cara el partido al principio y les ponemos al menos en aprietos, confesaba el centrocampista que volverá a empujar al equipo desde fuera del rectángulo de juego, pero mediante un apoyo que todos en la plantilla agradecen en estos momentos tan importantes para la entidad.
«Tenemos que ser fieles al estilo porque tampoco vamos a volvernos locos», comentaba el delantero bilbaíno Alain antes de significar que «esta semana ha sido más tranquila después del partido de ida, hemos tenido más calma; la familia nos está dando su apoyo, nos dice que disfrutemos y que vamos a pasar la eliminatoria, mientras que los amigos nos dicen todo lo contrario porque son del Athletic», confesaba el punta.
Su carné de socio del Athletic tiene destino: su hermana, aunque siempre en el tono distendido de la comparecencia ante los medios de comunicación, una vez más multitudinaria, quiso aclarar que «va a ir de rojo». Hoy su familia será mirandesista. Muneta, el otro futbolista con carné rojiblanco, ya reservó destinatario para ver el encuentro en San Mamés: «Mi madre, que es la que lo paga. Estaba bastante claro desde antes».
El equipo parte esta mañana
El equipo saldrá rumbo a Bilbao esta misma mañana, a las 10 horas. Un entrenamiento matinal en tierras vizcaínas, suave, con el fin de estirar, siempre aconsejable al ser un partido que se disputará tan tarde, a las 22.00 horas, el almuerzo y la posterior siesta completarán los momentos previos del plantel hasta que realice el desplazamiento definitivo a San Mamés con el fin de jugar el último partido de las eliminatorias coperas antes de la final.
A excepción del sancionado Álvaro Corral, con cinco cartulinas amarillas, e Iván Agustín, al que le faltan aún unos días para estar disponible, todos los demás efectivos podrían ser de la partida. Las últimas incorporaciones, el portero Rubén y el centrocampista Martínez, tampoco contarán para esta noche a tenor de lo dicho por el propio técnico la semana pasada, cuando indicó que es necesario un acoplamiento que cuantificó en aproximadamente un mes.