A estas alturas de la película, cuando el desenlace está ya muy próximo en esta andadura histórica del Mirandés por la competición copera, los recuerdos se hacen presente, algo que le ocurre a Quique Herrero que en 1980, jugador del Real Madrid Castilla luchó por la Copa contra sus 'hermanos mayores', el Real Madrid.
-Han pasado 32 años y...
-Muchos, la verdad.
-Pues eso, más de tres décadas después Quique Herrero ¿está volviendo la vista al pasado al vivir lo que está viviendo el Mirandés y recordar que estuvo en una como ésta e, incluso un paso más?
-Bueno, evidentemente cuando alguien hace algo que nadie espera que surja, porque ninguno de los que estamos vinculados al Mirandés como socios, aficionados, o directivos, pensábamos que el equipo se iba a plantar en una Semifinal de la Copa del Rey, cuando llega, la ilusión es mucho mayor.
-Antes de adentrarnos en este magnífico presente y hablar del partido en San Mamés recordamos que en aquella Copa en el Castilla estaba un novato Herrero y en el Real Madrid, entre otros alguien al que todos los mirandeses vieron en Anduva el pasado martes ¿no?
-Pues sí, vino el seleccionador Vicente del Bosque y yo tenía muchísima ilusión por saludarle; es más, le pedí que por favor me firmase una fotografía de aquella Copa que jugamos los dos y estuve charlando un ratillo con él.
-¿Y?
-Pues si para mí en aquella época Vicente del Bosque era un ídolo porque jugaba en el Madrid y me parecía un pedazo de jugador, pues verle ahora como seleccionador, y habiendo ganado la Copa del Mundo, me pareció excepcional; recordamos un poco lo que vivimos en aquellos momentos.
-Y ¿que se recuerda de un partido así?
-Pues la situación era similar a la que ahora tiene quizás el Mirandés. Nosotros éramos de Segunda A y como filial pues todos éramos bastante jóvenes y bueno, pues empiezas la competición contra un Segunda B, luego nos tocó el Hércules, también el Sporting, la Real Sociedad de Arconada, López Ufarte, Satrústegui, Idígoras y compañía. Y después nos tocó el Athletic, como ahora. No planteábamos hasta donde podíamos llegar.
-Más o menos como el Mirandés.
-Eso es, llegó el Villarreal que si estaba en horas baja, con lesionados... pero el Mirandés fue superior en el terreno de juego, y también frente al Racing y al Espanyol.
-¿Y al Athletic?
-Me pareció el mejor de los cuatro 'primeras' que ha pasado por aquí. En la primera parte al Mirandés, no sé si por los nervios , quizás le pudo un poco la presión, pero en la segunda demostró que es un equipo en el que podemos confiar.
-Siempre hay que hacerlo pero ¿cómo se ve la eliminatoria?
-Pues difícil, como es lógico, pero ¿todavía tenemos una pequeña puerta abierta a la esperanza de que el Mirandés pueda eliminar al Athletic?, pues yo diría que sí.
-Pero, pase lo que pase...
-...Pues es para estar orgullosísimos. El mero hecho de presentarse el Mirandés en semifinales contra un Athletic, y decidirse la eliminatoria en el segundo partido en San Mamés, me parece una gesta, una machada del equipo.
Hay que disfrutar
-Todos los amantes del fútbol deberían hacerlo ¿no?
-Por supuesto. Yo, como espectador y como socio del Mirandés estoy disfrutando de este extra que nos están dando. Esto es una fiesta para nosotros, para todos, incluso para los jugadores aunque yo sé que ellos van a saber conjugar todo lo que les rodea y van a dar todo lo que tengan por poder llegar a la final. Está difícil, pero no imposible .
- Se supone que cada uno vive las cosas a su manera pero ¿qué siente un jugador en una situación así?
-Siempre se dice que estas cosas hay que vivirlas desde dentro pero me imagino lo que les pasa por la cabeza aunque también hay que decir que para ellos está siendo todo muy seguido. Eliminas al Villarreal y ya tienes encima al Racing, y luego al Espanyol y, de modo inmediato al Athletic, así que casi no hay tiempo para asimilar lo que ha ocurrido. Se han ido metiendo en esa rueda continua y yo supongo que los jugadores, cuando se acuesten y piensen lo que están haciendo, tendrán en mente lo que esto está representando para la ciudad.
-Se supone que estarán felices.
-Tienen que tener una sensación de bienestar interior increíble. Están haciendo lo que saben, lo que les gusta y, además de un modo fenomenal.
-Vaya, que visto así ¿quién no querría ser protagonista en esta película?
-Pues todo el mundo pero, aparte de la satisfacción personal, es que es muy gratificante ver cómo disfruta la gente; y más en estos tiempos que corren.
Queda la última palabra
-A escasas horas del partido ¿está todo dicho?
-Pues no. Si se mira desde fuera y visto el resultado del primer partido el pase a la final se ve complicado, sin duda, pero los jugadores están convencidos de que hay que salir a por todas. El equipo no tiene por qué volverse loco; sabe muy bien lo que se hace sobre el terreno y tengo muy claro es que algún susto les vamos a dar.
-O sea que de ir a mantener el resultado y esperar, nada.
-No. Primero porque hay que ir a ganar y, además porque este Mirandés tiene su propia identidad y no la va a cambiar.
-¿Y, le está gustando vivir esto?
-Por supuesto. Estoy disfrutando de esto como una fiesta que me están ofreciendo estos chicos de rojo y negro y, si ganan seré el más feliz del mundo.
-¿Será posible ganar hoy y llegar a la final?
-No va ser fácil pero el Mirandés no ha dicho la última palabra.
-Quique Herrero jugó una y es el único mirandés que lo ha hecho.
-En mi época el Deóbriga tenía un plantel de jugadores impresionantes y, lo que pasa es que las circunstancias se dan así. Ojalá haya más mirandeses que puedan hacerlo. Para mí sería todo un orgullo dejar de ser el único y, además, ahí tenemos un mirandés, Asier Barahona. Espero que él junto con todos los demás jugadores rojillos puedan estar en esta final.