A buen seguro, el Eibar no estará solo en el partido que el domingo le enfrentará, a partir de las 17.00 horas, en Arlonagusia, pero no podrá agarrarse a los gritos de apoyo de Eskozia la Brava porque la peña azulgrana ha decidido no organizar un desplazamiento colectivo en protesta por el trato que recibieron en Lemona el 30 de abril del año pasado, en el partido correspondiente a la jornada 36, en el que el equipo armero se jugaba gran parte de sus opciones para alcanzar la primera plaza.
Las quejas de los integrantes de la peña no se centran tanto en la actitud, a su juicio «chulesca», que los jugadores cementeros, a los que nada más que la honrrilla les iba en juego, mostraron una vez que el partido concluyó en 0-0. Ese resultado provocó que el Eibar se mantuviera en la segunda plaza, a tres puntos del Mirandés, a solo dos jornadas por disputar.
Entradas más caras
Pero lo que realmente molestó a los seguidores armeros fueron los hechos ocurridos en los prolegómenos, primero porque se encontraron con unas entradas más caras de lo habitual, y después porque los encargados de venderlas se negaron a que los aficionados eibarreses las pudieran cambiar por unas localidades de tribuna, donde pudieran refugiarse de la tromba de agua que cayó, pese a que estaban dispuestos a abonar la diferencia.
El presidente de la peña, Joseba Combarro, relata los hechos. «Cuando llegamos allí, comprobamos que en lugar de costar entre 15 y 18 euros, el precio de las entradas para situarse tras las porterías era de 20 euros. Aún con el consiguiente enfado, las pagamos, pero al ver que empezó a llover de forma importante y que en esas localidades nos tocaba mojarnos, nos dirigimos a la taquilla para tratar de cambiarlas, pagando la diferencia de precio, ya que costaban 25 euros. Pero para nuestra sorpresa, se negaron a cambiar las entradas y vimos el partido bajo la lluvia».
Caso aislado
Entienden que es una situación «aislada», que no le ha ocurrido en ninguno de los campos en los que acompañan al Eibar, y aunque, como siempre, barajaron la posibilidad de fletar un autobús, «hemos decidido no organizar el viaje en señal de protesta».
Tras este pequeño «descanso», la peña armera volverá «a poner todo nuestro empeño para apoyar al Eibar en el apasionante tramo final».