El juez del Tribunal Supremo José Ramón Soriano rechaza cualquier trato de favor de la justicia hacia el duque de Palma, imputado por presunta corrupción en una de las subtramas del 'caso Palma Arena', hasta el punto de afirmar que «si hay que meter a Urdangarin en prisión, se le mete». El magistrado se manifiesta con esta claridad y contundencia en una entrevista que publicaba ayer el diario asturiano 'La Nueva España', en la que sostiene, además, que si él llevara esta causa, también habría citado a declarar a la infanta Cristina.
Instructor del 'caso Campeón', en el que está implicado el exministro José Blanco por supuesto cobro de comisiones, y miembro de la sala que juzga a Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo, José Ramón Soriano califica de «escandalosos, máxime en tiempos de crisis», los comportamientos que han dado lugar a procesos como 'Gürtel', 'Brugal' o 'Palma Arena', con todas sus derivadas, y pone de relieve que la ciudadanía «espera que la justicia sea objetiva, imparcial y rigurosa».
El magistrado castellonense recuerda asimismo que el Rey dijo en su discurso de Navidad que «la justicia es igual para todos», y defiende llevar esa afirmación hasta sus últimas consecuencias. Esto es, «si hay que meter en la cárcel a Urdangarin, pues se le mete». Y si él fuera el responsable de la investigación, añade, citaría a declarar también a la infanta Cristina, porque formaba parte de las sociedades bajo sospecha y, por tanto, «algo sabe».
«Parece que la mayor responsabilidad es la del marido, pero él arrastró a la compañera, que no parece una persona tonta», dice el juez en alusión a los Urdangarin-Borbón, y añade: «Citarla contribuiría a que el ciudadano creyera en la justicia. No se la puede dejar fuera ni evitar que declare, porque no tiene ningún privilegio».
Junto al caso de Iñaki Urdangarin, que declarará el 25 de febrero como imputado por el presunto desvío de fondos públicos a través del Instituto Nóos, el juez Soriano se pronuncia también en la entrevista sobre otros problemas de la justicia, como el «deterioro» que causan la falta de medios y de personal o la politización en los nombramientos para órganos como el Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional. Se muestra, además, muy crítico con la institución del jurado. «Yo he visto veredictos de jurados que son barbaridades», afirma. En este sentido, cree que es «muy probable» que un tribunal profesional hubiera condenado al expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps.