Gesto por la Paz animó ayer a los vascos a participar en la última manifestación que desarrollará la coordinadora el próximo sábado en Bilbao para festejar «el objetivo cumplido» del fin de ETA y al tiempo reivindicar «la construcción de un relato histórico» desde «bases éticas».
En un acto de reparto de propaganda celebrado en el Arenal de Bilbao, el portavoz de la coordinadora, Jesús Herrero, afirmó que esta marcha «tendrá un aire de fiesta por un objetivo conseguido ya que, afortunadamente, es la primera que se va a realizar sin la amenaza de la violencia terrorista de ETA».
Pero, además, también tendrá «una carácter reivindicativo» puesto que «todavía hay cuestiones importantes» que resolver. Entre ellas citó la necesidad de «construir el relato» de décadas de terrorismo «desde unas bases éticas» junto a las víctimas, así como «avanzar en el respeto de los derechos humanos para todas las personas».
Con ese doble objetivo, Gesto por la Paz instó a todos los vascos que han participado en sus actividades de rechazo a la violencia durante los últimos 25 años a que asistan a la marcha bajo el lema 'El futuro es nuestro. Lo hemos conseguido'.
Herrero también pidió «separar el fin de la actividad de ETA del debate político», porque solo desde «esa desvinculación clara» de ambos temas, los vascos podrán decidir mayoritariamente sobre su futuro.
A la marcha ya se han sumado grupos de víctimas de ETA, así como políticos de diversos ámbitos, como la eurodiputada del PNV, Izaskun Bilbao; el presidente del PP en Gipuzkoa, Borja Semper; el diputado del PSE y exalcalde de San Sebastián, Odon Elorza; y la diputada de Geroa Bai, Uxue Barkos.
Desde el mundo de la cultura, la judicatura y los medios de comunicación, Gesto también ha recibido apoyos a esta marcha, que, además, cuenta con el respaldo del Ararteko, Iñigo Lamarca.
La coordinadora, que se constituyó en 1986 y cuyos miembros se concentraban en silencio cada vez que se producía una muerte relacionada con el problema de la violencia en Euskadi, explicó que, tras el cese de la actividad terrorista de ETA, «la movilización ciudadana ya no es imprescindible».