A ntiguamente, la picota era una columna de piedra o ladrillo que había a la entrada de algunos lugares y donde se exponían las cabezas de los ajusticiados a la vergüenza pública. También se llama así a una especie de cereza muy oscura y carnosa que en las fruterías se vende sin rabito. Pero el nombre que bautiza a un nuevo café del barrio de Mariturri nada tiene que ver con las dos anteriores acepciones, se llama 'La Picota' porque su anterior dueño vivía muy cerca de la pequeña cumbre redondeada así llamada que queda más al norte de Ezkibel, en la sierra de los Montes de Vitoria.
Lucía Sánchez, Cristina Torres y Sonia Gutiérrez han unido su talento y su carácter emprendedor en esta nueva aventura. El trío de bellezas regenta el espacio gastronómico en el que manda el picoteo y la comida casera, siendo los 'bocatas' de solomillo con foie su plato estrella. El dirigente vecinal de la zona y presidente en funciones del colectivo Vecinos de Vitoria y Álava, Adolfo Gago, no faltó a la concurrida inauguración, a la que acudió acompañado de los hermanos Óscar y Raúl Fuentes. Cerca se encontraba el conocido Dj Darío Núñez charlando con amigos como David Fernández, Iván Megino, David Pelado, Iara de Frutos y Jorge Rodríguez.
El nuevo local goza de una decoración moderna y acogedora, en la que destacan los motivos florales que cubren uno de sus muros y las llamativas lámparas que lo iluminan. Rosa Acedo y Janira Valencia, las avezadas cocineras, se esmeraron entre fogones para que a nadie le faltase un bocado. Sus colosales y variadas tortillas cosecharon lisonjas entre invitados como Estibaliz Rodríguez, Zuriñe Zarain, Julia María Lorente, Tania Torres, David Larioja, María Isabel Rodríguez o Jorge Jeny.
De corte juvenil, el bar promete diversión y copas preparadas, sin olvidar a los madrugadores, que tendrán oportunidad de empezar allí el día con formidables desayunos. También destacan en su carta las ensaladas, siempre caseras y muy variadas.
Victoriano Gutiérrez, padre de una de las propietarias, arropó a su vástaga en compañía de su esposa, María Isabel Rodríguez, y la abuela de la joven, Matilde Martínez. Acompañaban a la familia amigos como Eugenio Revilla, Emilia Garrido, María Luisa Rey y Carlos Antonio Goya, que aplaudieron la entrega con la que Ohiana Fernández e Itsasne Rodríguez echaban una mano a las gestoras del local repartiendo comida y bebida a los muchos invitados que se dejaban llevar por el buen ambiente que allí reinaba y comentaban lo mucho que les gustaba el nuevo sitio, que ayudará a animar el nuevo sector del oeste de la ciudad.
Pero la fiesta inaugural no acabó hasta que llegaron los invitados estrella: los jugadores del Athletic de Bilbao Gaizka Toquero e Igor Martínez, que brindaron con las dueñas por el extraordinario futuro de 'La picota' y firmaron más de un autógrafo a los presentes, amantes del club rojiblanco y el fútbol. Aunque alguna puyita de parte del Mirandés también les cayó.