Por tercer día consecutivo, la violencia siguió engullendo ayer las calles cercanas al Ministerio del Interior en El Cairo. Mientras que los enfrentamientos entre manifestantes y Policía -que ya han dejado 12 muertos en la caótica ola desatada tras la tragedia de Port Said- se encuentran estancados, la oposición revolucionaria intenta buscar una salida política a este nuevo brote de violencia. La exigencia de adelantar las elecciones presidenciales, que aceleraría la salida de los militares del poder, va tomando forma entre partidos, movimientos políticos y candidatos.
El consejo consultivo que asesora a la junta militar propuso ayer que los preparativos para los comicios deberían comenzar el próximo 23 de febrero, dos meses antes de la fecha que prevé la actual hoja de ruta del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
Amro Musa, el ex secretario general de la Liga Árabe y el candidato que ahora mismo tiene más posibilidades de ganar estas elecciones, también habló de acelerar la transición. «Se debería transferir el poder a un presidente electo como máximo a finales de abril», dijo ayer. Varios movimientos revolucionarios como el 6 de Abril también han pedido al Parlamento que presione para adelantar los comicios. Además, grupos de estudiantes y activistas llamaron ayer, a través de Facebook, a emprender una campaña de desobediencia civil y convocaron una huelga general indefinida a partir del próximo día 11.
La batalla desatada en el barrio de Bab el-Luq, cercano a la plaza Tahrir y hogar del Ministerio del Interior, continuó a pedradas, con cientos de vecinos atrapados en sus casas y decenas de heridos por los gases lacrimógenos y por disparos de balines de goma. La vanguardia de los enfrentamientos siguen siendo hinchas del Ahli, el equipo que más víctimas sufrió en la catástrofe de Port Said.
Ataques contra comisarías
Mientras que el centro de El Cairo seguía sumido en el caos, ayer se produjeron varios ataques a dependencias policiales en barrios periféricos de la capital. Durante la madrugada, una comisaría en el barrio de El-Marg fue asaltada por hombres pertrechados con armas automáticas, que consiguieron liberar a 27 detenidos. El grupo hirió al comisario adjunto y a otro policía. Luego prendió fuego al edificio.
Según el diario 'Egypt Independent', en los últimos dos días se han producido al menos cuatro ataques de este tipo en el país. Ayer también, en el suburbio de Matariya, los vecinos consiguieron repeler, junto a las fuerzas de seguridad, otro ataque contra una comisaría. En el barrio de Salam, también en El Cairo, y en la ciudad de Tebein se produjeron además asaltos frustrados a dependencias policiales. Decenas de presos intentaron también fugarse de una cárcel de Ismailiya.