Hay que rentabilizar los recursos disponibles. Todos, incluyendo la Casa de Cultura, en la que hay horarios y espacios que podrían acoger un mayor número de iniciativas. De momento, se ha empezado por diseñar algunas dirigidas a los más pequeños y pensadas para el fin de semana, para las mañanas de los sábados.
Concretamente, el segundo de cada mes, a partir de marzo, se programarán cuentacuentos o talleres y el último se dedicará a actividades o relatos en inglés. Una iniciativa en la que el Ayuntamiento va a contar con la colaboración de las academias de la ciudad. «Pedimos su apoyo y la respuesta ha sido muy positiva. La idea les ha parecido bonita, porque se trata de acercar el idioma de un manera entretenida y lúdica», explicó la responsable del área, Marian Rocandio.
La primera de las propuestas está programada para el 25. Ese día se celebrará el primer cuentacuentos para niños de más de 5 años, sin plazas limitadas y gratuito. Y, a partir de ahí, se intentará crear una programación estable. Siempre y cuando funcione. Eso es lo que se tratará de analizar hasta final de curso. «Habrá que ver si tiene aceptación y en qué medida».
Si diera resultado, a partir de septiembre, la iniciativa se podría implantar como una más dentro de la programación de la biblioteca infantil. Además se buscaría ir completándola. «Lo que empieza por el segundo y el cuarto sábado de cada mes llegaría a ser todos», apuntó la concejala.
A leer
De manera más o menos inmediata echarán a rodar también los clubes de lectura, una vez concluido el periodo de inscripción marcado para conocer el interés real que la idea podía tener. Y ha sido buena. Rocandio está satisfecha con la respuesta de niños y mayores. De hecho, ya se han configurado dos grupos.
El de adultos, compuesto por 9 ó 10 personas, se reunirá por primera vez mañana, de 19.15 a 20.15 horas, en una de las salas de la planta inferior de la Casa de Cultura; mientras que el infantil, arrancará el día 13, de 18.00 a 19.00, con 9 participantes que volverán a encontrarse dos semanas después, el 27. Sólo falta el juvenil. Este colectivo ha sido menos receptivo a la idea, por lo que la concejala está pensando en reorientar la propuesta hacia el cómic. «Yo creo que es algo que les puede engancharles. Lo intentaremos así», zanjó.