Nekane Alonso, nueva burukide del Euskadi Buru Batzar (EBB), tendrá un segundo cometido dentro del PNV. La exconcejala del Ayuntamiento de Bilbao, cargo que abandonó la semana pasada al ser «incompatible» con su inclusión en el EBB, ha sido contratada por el grupo jeltzale de las Juntas Generales para realizar labores de apoyo. Trabajará como asesora desde un puesto incluido en uno de los niveles más altos de la escala de retribuciones que contempla la institución. «Tendrá las tareas que se le encomienden», se limitaron a explicar ayer portavoces de Sabin Etxea.
Alonso fue juntera durante 16 años antes llegar al Consistorio bilbaíno. De la mano de Iñaki Azkuna, ha sido edil de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía desde 2007 hasta hace unos días. A principios de enero, su nombre comenzó a aparecer en las quinielas para conformar la ejecutiva del PNV y el rumor no tardó en hacerse realidad. Según los estatutos de la formación jeltzale, una burukide no puede compatibilizar el cargo con el puesto de concejal, así que Nekane Alonso tuvo que dejar el Ayuntamiento de Bilbao. «He aprendido a escuchar y lo trasladaré al partido», subrayaba hace un par de semanas en una entrevista concedida a este periódico para hacer balance de su experiencia municipal.
El mismo día en que el pleno bilbaíno la despedía -26 de enero-, el grupo nacionalista de las Juntas Generales hacía oficial su nombramiento. Ocupará un puesto como «liberada con dedicación a las tareas de la institución por parte de este grupo con nivel 25 a efectos de retribución -hay un máximo de 30-», señala el documento. Trabajará en lo que le toque, «como cualquier otro asesor», precisaron desde el PNV.
Nekane Alonso tendrá uno de los puesto de confianza a los que cada partido con representación en el Parlamento vizcaíno tiene derecho en función del número de votos conseguidos en las urnas. Fuentes sindicales precisaron ayer que su sueldo rondará los 57.000 euros brutos anuales, aunque la cuantía puede variar en función de algunos pluses. Esta ocupación no es incompatible con las labores que desempeña en el EBB, según el reglamento interno del partido. Impide que un burukide sea alcalde, concejal, diputado, parlamentario o senador, pero no asesor.