Agentes de la Guardia Civil del puesto de Aldeanueva han levantado acta denuncia contra tres personas por transportar dos jabalíes abatidos de forma ilegal. Además, se han incautado de un rifle con mira telescópica y munición del calibre 300WN, según detalla el cuerpo de seguridad en una nota de prensa.
La operación que acabó con la denuncia a los cazadores se inició a finales del pasado mes de enero tras conocer los agentes que en la zona próxima al río Ebro a su paso por Rincón de Soto se estaba produciendo caza furtiva. Las sospechas derivaron en un dispositivo de vigilancia y control.
A las 20.00 horas del pasado miércoles día 1, los agentes participantes en el dispositivo identificaron a los conductores de tres vehículos, que circulaban por el camino viejo de Calahorra-Rincón de Soto. Los agentes inspeccionaron los turismos y encontraron dos jabalíes muertos (un macho y una hembra), así como un rifle con mira telescópica y munición del calibre 300WN en el maletero de uno de ellos. Los animales presentaban impactos de bala en sus costados.
Una vez que constaron que «no existía ningún permiso de batida nocturna autorizada en la zona», intervinieron a los animales, el rifle y su munición.
Por todo ello, levantaron la correspondiente acta de denuncia por «infracción grave a la Ley de caza 9/98 de la Comunidad Autónoma de La Rioja» por «transportar piezas de caza muertas o partes identificables de las mismas sin que vayan acompañadas de los precintos, marcas y justificantes que acrediten su origen».
Hasta tres años
Las sanciones por este tipo de hechos pueden oscilar entre los 301 y los 3.000 euros, así como la retirada de la licencia de caza e inhabilitación para obtenerla durante un plazo comprendido entre seis meses y tres años.
Según los datos ofrecidos por la Guardia Civil, dos de los denunciados tienen 40 años y el otro 53 años. Todos ellos son naturales de La Rioja y vecinos de Calahorra y Aldeanueva.