El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, se encuentra ingresado en el hospital San Pedro, donde se recupera de una «mínima» intervención cardiaca a la que se sometió el jueves, según informó en un comunicado el Ejecutivo regional. Sanz evolucionaba ayer de una forma «plenamente satisfactoria» y por ello se espera que hoy reciba el alta médica y que el lunes retome su agenda de trabajo habitual.
Al parecer, los médicos detectaron una lesión arterial en una revisión a la que se sometió el presidente riojano a principios de esta semana. Según ha podido saber este periódico, Pedro Sanz había sufrido alguna pequeña molestia en los días previos que había motivado la consulta médica.
Al detectarse esta «mínima» lesión, se programó la intervención y Sanz ingresó en la tarde del jueves en el hospital para someterse a un cateterismo cardiaco que ha subsanado el problema, según la información del Gobierno autonómico. El hecho de que la dolencia fuera «leve», según expresaban fuentes de su entorno, motivó que el presidente riojano apenas modificase su agenda a lo largo de la semana. Incluso se desplazó a Sevilla el pasado miércoles para la presentación del próximo Congreso Nacional del PP, cuya organización dirige precisamente él.
De vuelta en Logroño, Sanz ingresó en el hospital San Pedro para que los médicos le colocaran un 'stent' cardiaco. El procedimiento, según han explicado fuentes médicas a este periódico, es totalmente rutinario y muy frecuente en La Rioja, hasta el punto de que se pueden practicar hasta cinco o seis cada día. Según detalla la Sociedad Española de Cardiología, un 'stent' se coloca a través de una angioplastia que se realiza sin anestesia general. A través de la arteria femoral (por la ingle) o la radial (por la muñeca), se introduce un catéter, un balón que se empuja hasta el corazón guiándose por rayos X.
Una vez allí, se infla el balón en la parte de la arteria que sufre una estenosis (un estrechamiento que impide el flujo normal de la sangre). El vaso sanguíneo se dilata y permite que la sangre vuelva a circular con normalidad. Y para impedir que la arteria vuelva a cerrarse, lo que podría provocar problemas más serios, como un infarto, se coloca el 'stent'. Es una especie de malla que mantiene el vaso sanguíneo abierto.
«Está de maravilla»
La operación fue exitosa y Sanz se ha recuperado bien. «Está de maravilla», explicaban ayer algunos allegados, minimizando la posible gravedad de la intervención. Eso sí, al parecer Sanz tuvo que permanecer en la unidad de medicina intensiva pese a su buena recuperación, posiblemente al tratarse de un problema cardiaco que exige un control más continuado del paciente.
Sanz no es el primer político en activo que sufre un 'susto' cardiaco. Aunque su caso ha sido menos grave que, por ejemplo, el del presidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que sufrió un infarto en 2005. El histórico líder de IU, Julio Anguita, o el expresidente de Navarra, Miguel Sanz, también han sufrido dolencias cardiacas.