La gastronomía como producto turístico. Un concepto «que se extiende desde la extraordinaria calidad de sus productos con Denominación de Origen, hasta su puesta en valor gracias a la tradición culinaria, el talento y la innovación de los cocineros y los fogones riojanos». Esta es una de las razones fundamentales que han llevado al comité evaluador del título 'Capital española de la Gastronomía 2012' a elegir a Logroño por delante de ciudades tan reconocidas en este ámbito como Sevilla, Segovia, Gijón, Santiago o Valladolid, por citar algunas de las once candidatas a tal consideración.
El jurado -formado por José María Rubio (presidente de la Federación Española de Hostelería), Mariano Palacín (presidente de la Federación de Periodistas y Escritores de Turismo), Emilio Gallego (secretario de Saborea España), Salvador Gallego (presidente de la Federación de Cocineros y Reposteros) y periodistas del sector turístico- valoró además el liderazgo de La Rioja en la experiencia de transformar un producto de la tierra, el vino, en un activo turístico de primer orden, nacional e internacional.
El cocinero Pedro Larumbe fue el encargado de anunciar el nombre de la ciudad elegida que, en consideración del comité técnico, «ha comprometido recursos suficientes para desarrollar un programa de actividades expuesto en la candidatura». A ello añadió la implicación de todos los sectores para «generar productos que permitan desarrollar el turismo gastronómico como fuente de generación de negocio y empleo» y de los 510 restaurantes y 2.810 bares con que cuenta la región.
El objetivo de esta distinción es que cada año, la Capital española de la Gastronomía se convierta en un escenario en el que se desarrolle un programa de eventos gastronómicos y enológicos que resalten sus restaurantes o bodegas, su cultura culinaria, sus mercados y ferias agroalimentarias, los productos de proximidad o las rutas eno-gastronómicas.
Euforia en Logroño y La Rioja
Cuca Gamarra, alcaldesa de Logroño, Gonzalo Capellán, consejero de Turismo, y Francisco Martínez Bergés, presidente de los hosteleros riojanos, recibieron con euforia la designación de Logroño como Capital española de la Gastronomía. Aunque dejaron las líneas maestras del 'reinado' logroñés para una posterior rueda de prensa, los tres resaltaron la repercusión que esta condición tendrá en el sector turístico riojano, en la hostelería y en casi todos los ámbitos económicos.
Gamarra aseguró que este galardón «es un reconocimiento a lo que somos. La gastronomía y el comer bien lo llevamos en nuestros genes, forma parte de la manera de ser y de vivir de los logroñeses y de todos los riojanos». Y añadió que ahora se abre la oportunidad de convertir el arte de cocinar, servir y atender a los turistas en un recurso de la promoción turística. Para la alcaldesa, «los cocineros, los hosteleros y todas las personas que forman este sector son el gran 'aval' que había detrás de la candidatura» y la base de un reconocimiento que supone para Logroño «un honor, un orgullo y una responsabilidad».
Martínez Bergés agradeció el esfuerzo de las instituciones «que se han volcado en esta empresa», recordó que esta candidatura ha supuesto «trabajar hasta la extenuación» y pidió a sus compañeros hosteleros que refuercen el excelente trabajo que han hecho hasta ahora y atiendan a los turistas tan bien o mejor que lo han hecho siempre».
Capellán, que trasladó a los medios las consideraciones del jurado, apuntó también a los intangibles que han pesado en la decisión del comité evaluador: cuestiones como la hospitalidad o el irse de pinchos, «valores difícilmente trasladables a un folleto turístico».