Con motivo de la ronda de contactos que el Ejecutivo de Patxi López está teniendo con las comunidades vecinas para solucionar el problema de la atención sanitaria en poblaciones limítrofes, el consejero de Sanidad y Consumo del Gobierno vasco, Rafael Bengoa, mantuvo una reunión ayer en Bilbao con su homónima en Cantabria, María José Sáenz de Buruaga. El encuentro transcurrió en términos de «cordialidad» y el objetivo era restablecer las «relaciones históricas» que ambas autonomías han mantenido en esta materia a lo largo del tiempo y que se vieron alteradas en 2010 como consecuencia de un acuerdo entre ambas administraciones al pactar que el municipio cántabro de Castro Urdiales asumiera la atención de su propia población en aquellas especialidades a las que pudiera dar cobertura.
Sáenz de Buruaga aprovechó la visita para poner encima de la mesa la opción de revertir esta situación. La iniciativa también buscó «el intercambio de información» para ver cuál es el flujo real de pacientes entre las dos comunidades. Según contaron ambos responsables, «este movimiento es recíproco y viene siendo algo habitual». Mientras que la consejera de Cantabria cifró en 50.000 las consultas en atención primaria protagonizadas por ciudadanos vascos, con 7.500 urgencias y 500 ingresos, Osakidetza atendió a cerca de 14.000 cántabros, 4.000 urgencias y dio 2.700 tratamientos durante 2010.
Los ciudadanos de Castro Urdiales son los más perjudicados por esta situación. Tal y como informó Sáenz de Buruaga, «muchos vecinos de este municipio acudían al hospital de Cruces o al ambulatorio del Doctor Areilza de Bilbao para hacerse pruebas o recibir consultas de diversas especialidades como ginecología, traumatología, cirugía general o urología». Pero con la entrada en escena del acuerdo que ponía fin a esta colaboración, se ha reducido en un 70% el número de castreños que durante el 2011 fueron atendidos en centros de Euskadi. «De 4.400 habitantes asistidos en hospitales de Bizkaia durante 2010, se ha pasado a 1.260», agregó la consejera. «La mayoría acudieron para visitar al dermatólogo», añadió.
Consejo Interterritorial
Ambos dirigentes mantendrán reuniones de forma «regular y continua» hasta consensuar un protocolo y pretenden elevar este problema al próximo Consejo Interterritorial de Sanidad. Se espera que del encuentro, que tendrá lugar a final de mes, emane una solución a nivel nacional que ponga punto y final a este tipo de disputas, que han proliferado en los últimos tiempos en varios puntos de España. «Me gustaría solventar el tema de la atención limítrofe lo antes posible porque lo que está provocando es que desviemos la atención de otros contenidos como la mejora de la atención a los pacientes crónicos y la búsqueda de un sistema sanitario sostenible», apuntó el consejero vasco.
Ante la pregunta sobre alguna novedad con respecto a las negociaciones para la asistencia de pacientes alaveses en La Rioja, Bengoa reiteró la posición firme del Ejecutivo de Vitoria de no pactar transacciones económicas, sino técnicas. El consejero vasco elevó la importancia de este asunto a nivel estatal y dijo que «su tratamiento debe ir más allá de posibles arreglos bilaterales entre diversos gobiernos autonómicos».