El temporal de frío se resiste a abandonar la ciudad; llegó puntual y muy ajustado a las previsiones y parece que también se cumplirán las que anuncian que las bajas temperaturas se quedarán, al menos hasta hoy.
Y es esta situación la que ha propiciado que el Ayuntamiento haya decidido mantener activado el plan de emergencia. Hoy volverán a reunirse los responsables de los distintos departamentos afectados, ellos analizarán la situación en ese momento y, tomando como base las previsiones se adoptará la decisión de mantenerlo o desactivarlo definitivamente.
El principal efecto de la nevada, no especialmente copiosa, fue la acumulación de hielo en la calzada y las aceras y para su eliminación se acabaron esparciendo alrededor de 14 toneladas de sal. De ello se encargaron los bomberos con el vehículo que es cuchilla y esparcidor y, por otra parte «el camión del servicio de limpieza y dos barredoras específicas». Esta tarea se dirigió desde la concejalía de Medio Ambiente, y su responsable, Gustavo Modino argumentó que el trabajo de limpieza comenzó con la habilitación de todos «los corredores esenciales», y después fue cuando se fue acometiendo la eliminación del hielo de las aceras, aunque como «no es posible llegar a todo en el primer momento, se empezó por la limpieza de los pasos de peatones y la creación de pasillos de tránsito. Las aceras no se hacen nunca completas porque no es posible».
Se intentó por lo tanto eliminar los principales peligros, de ahí que las labores de limpieza de las zonas de paso para los viandantes se hicieran inicialmente «hacia el interior, las más pegadas a los edificios».
La acumulación de hielo, además de provocar incidentes con los peatones, fundamentalmente caídas, suele derivar en accidentes de tráfico, pero el concejal de este área, Joaquín Muñoz, indicó que en la jornada más complicada «no puede decirse que haya tenido demasiada incidencia. Si normalmente hay dos o tres accidentes, en este caso se han producido cinco, y todos de chapa».