«¿Hecho en casa? No, es comprado». No fue la respuesta de una persona sino de muchas de las que ayer acudían a las parroquias eibarresas para cumplir con la bendición de las tortas de San Blas. El manto blanco que había cubierto Eibar la víspera dio paso a una cubierta dulce, esa que hace que esta festividad sea una de las más esperadas.
La bendición más multitudinaria volvió a llenar la parroquia de San Andrés. Muchos niños pequeños acudían por primera vez. «Nora va a probar hoy el San Blas» decía su amama Arantxa Ariznabarreta. Ella se había encargado de que ese primer pedazo fuera de los hechos en casa. «Todos los años lo hacemos, pero esta tradición se va a perder con nosotras» auguraba. Por el momento, un repaso al auditorio ofrecía ayer un dato demoledor. Mayoría de mujeres y muchas de una edad avanzada.
Una de las que cumplió un año más con San Blas fue Ignacia Acha. «Todos los años hago 'sanblases'. De hecho, pensaba hacer otra tanda para hoy pero he tenido una bronquitis y no he podido. Pero aunque esté más seco estará bueno, lo tomaremos con café con leche». A sus 84 años recuerda que comenzó a preparar sus sanblases en el restaurante Aguiñaspi, y esta vez ha vuelto a cumplir. Compartir es una de las motivaciones para hacer San Blas, y así lo veía ayer Florencia García San Martín. «Se los llevo a familiares en el caserío, en Aginaga y también a Zumaia. Después de bendecirlos, eso sí». Ella confiesa su secreto, y es que poder tener nata del caserío «le da un toque especial». Marisa Lekunberri también llegó a la bendición con sus 'sanblases' caseros. «Hay que seguir con la tradición, porque se nota cuando está hecho en casa. El blanco es lo más complicado. Hay que tener paciencia y poner mucho cariño».
No son pocos los jóvenes que también hacen 'sanblases' pero tal vez sea más complicado encontrarlos en la iglesia. Y buscar un hombre 'sanblasero' tampoco es tarea fácil, pero existen. «El tío Andoni Astigarraga los hace, y bien buenos. Lo que ocurre es que ha venido a bendecirlos a las 9.00», señalaba su sobrina.