Con la mirada en el cielo y en el césped de Ipurua se presenta la jornada de hoy, porque para el determinante Eibar-Alavés programado para esta tarde (16 horas, ETB 1) solo caben dos posibilidades: suspensión o partido mixto de 'fútbol-waterpolo' en el castigado campo guipuzcoano, sobre el que se ha cebado la lluvia y la nieve durante los últimos días. Si en la jornada del jueves un manto blanco de varios centímetros complicaba sobremanera la situación y amenazaba con el aplazamiento, ayer los dirigentes del club armero retiraron esta capa y expresaron su «optimismo» en que el duelo pueda disputarse.
El director deportivo, Fran Garagarza, reconoció, en cualquier caso, que las complicaciones «pueden surgir» en la banda cercana a la tribuna, donde el campo no drena bien. Una parcela del terreno en la que hace apena quince días los jugadores de Eibar y Real Unión ya tuvieron que chapotear y preocuparse de mantener la estabilidad más que de golpear el balón.
El conjunto guipuzcoano ha hecho lo posible para que el duelo se dispute y alrededor de diez operarios del club, incluido Garagarza, se encargaron de limpiar la mitad del césped. La otra parte desapareció con el sol que ayer lucía en Eibar al mediodía. A partir de ahí, solo cabe esperar. Las previsiones eran de heladas para la pasada madrugada y de precipitaciones débiles sobre la ciudad guipuzcoana para la jornada de hoy. En principio y salvo la existencia de hielo sobre el césped, todo apunta a que el duelo podría disputarse.
La responsabilidad de la decisión final recaerá sobre Fernando Román Román, el colegiado del comité castellano-leonés (nacido en Palencia) al que se espera en Ipurua para las 14.30 horas, noventa minutos antes del inicio del choque. En ese momento ambos equipos se encontrarán ya en Ipurua e inspeccionarán sobre el terreno el estado del campo. La expedición alavesista ha sido citada a las 13.15 horas para partir en autobús desde Mendizorroza.
Si se juega, el Alavés llegará preparado para la batalla. Una cuestión habitual cada vez que se pisa el campo del Eibar y en esta ocasión acentuada por las condiciones climatológicas. José Carlos Granero ha insistido durante toda la semana en la forma de contrarrestar el esperado juego directo del rival, que podría jugar con Altuna y Arruabarrena en punta, dos 'panzers' que buscarán la prolongación en el juego aéreo y las segundas acciones a través del exalbiazul Gabri y Mainz, futbolistas rápidos y agresivos. También la estrategia en faltas y córners donde el equipo de Mandiola suele sacar mucho rédito. El técnico albiazul aseguró que no realizará excesivos cambios en el once inicial, aunque sí pequeñas variaciones.