Marcelo Bielsa vuelve a rotar sus piezas «con el objetivo de compensar los minutos de todo el equipo». Esa fue su versión ayer cuando se le cuestionó sobre los tres cambios que introducirá hoy frente al Espanyol. Según explicó, no lo por la posibilidad de dar descanso a algunos de sus jugadores ante la proximidad del partido de vuelta ante el Mirandés, donde el equipo se juega el fase al final de copa. «En ese caso debería haber más sustituciones», dijo. Es evidente que algunos de sus hombres necesitan un descanso tras el exigente calendario que han tenido que cubrir y que les espera, y el técnico toma «de forma intuitiva las decisiones en ese sentido».
Frente al Rayo, antes de medirse por primera vez a los dirigidos por Pouso, ya hizo algo parecido y le salió bien. En aquella ocasión, fue una mezcla entre obligación -por la lesión y la ausencia por acumulación de tarjetas de dos jugadores- y la necesidad. Ahora, es para equilibrar fuerzas. Mikel San José, Íñigo Pérez y David López serán los que saltarán en el once inicial en lugar de Amorebieta, Herrera y Susaeta.
Son tres novedades que el equipo puede asimilar perfectamente sin que su estructura y su juego se resienta. Los dos primeros han contado con la participación suficiente a lo largo de la temporada como para encajar tanto en el eje de la zaga -el caso del primero-, como por delante de Iturraspe formando pareja con De Marcos, en el del segundo. El que todavía no ha demostrado todo lo que puede dar es David López. Hasta el momento ha resultado demasiado intermitente, por lo que puede tener una buena ocasión para reivindicarse.
Mucho en juego
Los rojiblancos se juegan mucho en el choque contra los 'periquitos'. Están ante un rival directo en la parte alta de la tabla al que pueden superar en caso de victoria y colocarse a las puertas de la 'Champions'. No es cuestión de desaprovechar una oportunidad así frente a su afición en San Mamés. El equipo quiere sacar partido a la buena dinámica que ha conseguido en el último mes donde solo cayeron frente al Real Madrid. Hay que rentabilizar el juego y estado de ánimo para acercarse a un objetivo al que los jugadores ya han comenzado a poner nombre.
La plantilla ha señalado que no les cuesta cambiar de registro y pasar de la Copa a la Liga en tan corto estado de tiempo. Su intención es saldar con un buen resultado ambos compromisos, pero hoy quieren abstraerse de todo lo que rodea al torneo copero para aprovechar otro de los frentes abiertos en los que tampoco pueden desdeñar sus opciones. Así que aseguran estar preparados para recibir a un conjunto blanquiazul que en la primera vuelta fue uno de los pocos rivales que consiguió superarles. No en juego, pero si en el marcador.
El equipo ha evolucionado bastante desde entonces y el Espanyol se encontrará un Athletic con más poso sobre el terreno de juego y con ciertas ganas de revancha. Los de Pochettino sin embargo, tampoco ocupan la quinta plaza de la clasificación por casualidad. El conjunto catalán dispone de una plantilla joven que ha sabido adaptarse a la perfección a lo que les pide su técnico y quieren seguir su progresión.