Patricia Gaztañaga (Bilbao, 1966) vuelve a la televisión este lunes con 'Voy a mil', un concurso «muy rápido, ágil y divertido». Después de siete años en Antena 3 y un breve paso por Cuatro regresa a «casa». De lunes a viernes, a las 14.00 horas, en ETB-2.
- ¿Vuelta a los orígenes?
- Es como volver a casa. Agradable y fácil. Me he encontrado con gente que conozco desde hace mucho y con la que trabajé mucho tiempo. Todo es muy familiar y sencillo.
- ¿Será un alivio no tener que estar yendo y viniendo a Madrid?
- Trabajar aquí es calidad de vida. Lo valoro muchísimo, es una gozada.
- ¿Había barajado algún proyecto fuera o quería volver a ETB?
- En esta profesión estás en función de cómo van viniendo las cosas. Una cosa es lo que tu desees, pero los sueños no siempre se hacen realidad.
- ¿Cómo ha encontrado ETB después de más de diez años?
- No había perdido el contacto total con ETB. Tengo muchos amigos trabajando aquí y sabía cómo estaban las cosas. De hecho, había estado en la sede en varias ocasiones. Al mantener el contacto no me parece ni que hayan pasado diez años... También porque el tiempo pasa muy rápido.
- Llega en un momento en el que se avecinan cambios importantes para las televisiones autonómicas.
- Eso es lo que dicen, habrá que ver por dónde van los tiros. No creo que sean cambios inminentes, ni mucho menos. De momento me quedo con lo que tengo hoy y ya veremos qué pasa.
- Hoy tiene 'Voy a mil'. ¿Cómo es?
- Es un concurso divertido, por encima de todo. Un programa que permite al que está en casa jugar con la gente que lo está haciendo en el plató y en el que los concursantes juegan contra el tiempo, con todo lo que eso conlleva. La presión a la hora de contestar, por muy fácil que parezca la pregunta, puede hacerte fallar. Eso hará que sea divertido. Además, tiene un fin que está muy bien, los concursantes vienen porque tienen un objetivo. Puede ser simplemente que un amigo de la cuadrilla se casa y quieren hacerle un buen regalo.
- ¿Con quién y para qué iría usted al concurso?
- Con mi cuadrilla, no tengo ninguna duda. ¿Para qué? Se nos ocurrirían mil motivos por los que ir.
- Hemos tardado un año en volver a verla en televisión. ¿Falta de buenos proyectos o necesidad de desconectar?
- Es una mezcla de todo. La televisión es así. Hay momentos en los que uno para y otros en los que no para. Es la ley de este trabajo. Cuando uno está dentro de esta rueda, o aceptas que las cosas son así o lo tienes fatal. No me parece nada extraño, nos pasa a todos y nos seguirá pasando.
«Un año no es tanto»
- ¿Qué ha hecho desde que terminó 'El marco' en Antena 3?
- Un año tampoco es tanto. He estado disfrutando, oxigenándome y viendo las cosas desde fuera, que conviene mucho hacerlo. Si diez años pasan rápido, uno ni te cuento. No me he enterado.
- ¿No tiene miedo a eso de volver a mirar los números de audiencia?
- Miedo no, son las reglas del juego. Es la forma en la que, de alguna manera, se valora nuestro trabajo y no hay más vueltas que darle.
- 'El diario' (Antena 3), que vivió sus años dorados con usted, ha desaparecido.
- Es normal, ha estado diez años en antena. No puede haber un éxito mayor que mantenerte tanto tiempo. Es espectacular. Cada cosa tiene su momento y su sitio, es ley de vida. No hay que sentir pena. En todo caso, alegría porque haya estado tanto tiempo dando guerra.
- ¿Volvería a lanzarse a la aventura nacional?
- Sí, por qué no. Todo dependería del proyecto.